Debate Diputados en CABA: entre chicanas, gritos y acusaciones 

Artículo en conjunto de @valentinkieffer y @francomarinone

En el día de ayer, el canal “Todo Noticias” organizó el primer debate de candidatos a diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires. Los protagonistas de las principales listas posterior a las PASO tuvieron la posibilidad de discutir sobre salud, seguridad, economía, empleo y educación. En el encuentro, lastimosamente se marcó una tónica llena de chicanas y cruces. El mismo tuvo su momento cumbre en su inicio, cuando los gritos de los pretendientes a diputados nacionales produjo el corte de los micrófonos y la confusión de los espectadores. 

Como era de esperar, nadie se salió del libreto. Los enfrentamientos se dieron mayormente por parejas: Vidal-Santoro y Bregman-Milei, los dúos respondieron tanto al caudal electoral como a la posición en el espectro ideológico. El candidato del Frente de Todos y la candidata de Juntos por el Cambio se atacaron con actos de gobierno, utilizando como base las performances de sus partidos en el ejecutivo nacional, bonaerense y porteño. A pesar de ser un debate legislativo, las menciones al Congreso fueron escasas. Por su parte, Bregman y Milei esgrimieron argumentos más bien programáticos, defendiendo cada uno un modelo antagónico.

Si hay que hablar de ganadores y perdedores, las posiciones fueron claras. Myriam Bregman fue quien se mostró más sólida, con un discurso homogéneo e ideológicamente coherente. El problema, claro está, es que la retórica anticapitalista y la política de superoferta moviliza realmente poco a la ciudadanía. Por otro lado, en pasajes del debate no permitió que se hablara y se le puede criticar el uso poco eficiente de su tiempo para presentar propuestas. 

En la vereda de enfrente, Milei fue el perdedor sin lugar a dudas, aunque el microclima twittero no esté de acuerdo. A pesar de aportar algunos datos interesantes, al candidato libertario le sobró economía y le faltó política. La excesiva utilización del recurso de la falacia y el ataque sistemático a la “casta política” (que después de las PASO ya no es toda, sino una parte) terminó aburriendo a propios y ajenos. 

Tanto Milei como Bregman, apuntaron a un grupo del electorado claramente delimitado, pero igualmente reducido. Vidal también se mostró fuerte, sin grandes tropiezos y desplegando una retórica potente, iniciando su presentación con una petición a Alberto Fernandez para que “le pida la renuncia a Aníbal Fernández”. Su exposición giró en torno a la recuperación de la ética de trabajo, el problema crónico de la deuda, y la inflación como “impuesto de los pobres”. 

Santoro, por su parte, concentró sus esfuerzos mayormente en atacar el gobierno pasado y presente de Cambiemos en distintos niveles, cayendo muchas veces en el error de ceder a Vidal un contraataque letal. La educación y su gestión en tiempos de pandemia fueron ejemplo de lo dicho. El candidato del Frente de Todos inició una ofensiva por la oferta educativa en la Ciudad de Buenos Aires contra Vidal, pero quedó desprotegido ante el argumento del cierre de las escuelas y del logro por parte de la gestión de Larreta de abrirlas 45 días antes que en la provincia bonaerense. 

El candidato oficialista se mostró moderado en sus intervenciones, incluso en el cara a cara, donde buscó un acercamiento de posiciones, siendo “tibio” a la hora de poner en evidencia las deficiencias del gobierno de Mauricio Macri, más allá de la ya clásica crítica a la deuda exterior contraída por el exmandatario. 

Rondando la medianoche, en el bloque de conclusiones se dió cierre al debate con un minuto por candidato para finalizar su exposición. El primero fue Santoro quién utilizó el argumento de “aguanten que estamos saliendo”, pidiendo paciencia y confianza en el gobierno.

Continuó Myriam Bregman dejando caer la idea de que el acuerdo con el FMI no va a hacer más que perjudicar al conjunto de los argentinos, y fortaleciendo su posición junto a los trabajadores “en el congreso y en las calles”. 

Luego, Vidal reforzó la idea de que lo sucedido en las PASO es una gran oportunidad para revertir la línea marcada por el peronismo, y acceder a un nuevo modelo de país. Finalmente Milei fue el último en tomar la palabra en el debate, utilizando su minuto para exponer, con algunas vueltas de más, la vieja pero eficiente idea de que  “todos los políticos son iguales”. 

En líneas generales, en un debate donde las propuestas aparecieron en las locuciones “entre líneas”, ninguno de los protagonistas del mismo se corrió del discurso que los llevó a estar allí, apuntando más a reforzar votantes que a cautivar nuevos electores que les permitan acceder a la Cámara de diputados de la Nación Argentina. 

Escrito por

Estudiante avanzado de Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .