En estos dias, el gobierno de Donald Trump volvió a estar en el centro de la atención y tiene que ver sobre el apoyo por la lucha de la soberania argentina de las Islas Malvinas, generando un estallido en la agenda intenracional.

En las últimas semanas de Abril de 2026, se filtró desde la oficina del Pentágono un correo electrónico interno desde el Departamento de Guerra, donde este departamento estaba evaluando retirar su apoyo histórico a la postura británica sobre las Malvinas y esto se debe no de un repentino apoyo hacia Argentina como resultado de las relaciones bilaterales «carnales» con Estados Unidos sino de una represalia diplomática donde Estados Unidos estaba molesto con sus aliados europeos en el marco de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y entre ellos estaba el Reino Unido, por la falta de compromiso en el apoyo frente al conflicto militar contra Irán.

La Administración Trump ha tenido relaciones tensas con el actual primer ministro británico, Keir Starmer, siendo una de las causas como presión o sanción al Reino Unido por desacuerdos internos. Además, en el pasado mes de abril de 2026 se realizaron ejercicios navales conjuntos en el Atlántico Sur cuando el portaviones USS Nimitz operó con la armada argentina y esto llevó al gobierno de Milei ha interpretarlo como un ejercicio de «Interoperabilidad» y fortalecimiento de la defensa. En Argentina, la oposición liderada por el Kircherismo y la izquierda han criticado este ejercicio permitido por el gobierno nacional por permitir la presencia de tropas o financiamiento del Pentágono en un punto tan estratégico podria condicionar las decisiones sobernas sobre la Antártida.

Después de tantas especulaciones, Estados Unidos negó que vaya a retirarle el apoyo al Reino Unido por no acompañarlo en sus acciones bélicas en el Medio Oriente, fue el secretario de Estado, Marco Rubio, quien le restó importancia al correo filtrado por el Pentágono y fue quién pudo minimizar la tesión confirmando que el correo no tenia carácter oficial. Ante esta situación, Rubio afirmó que descarta cualquier cambio en la postura estadounidense frente a la cuestión de la soberania de las Islas, sumando la decisión de los kelpers de seguir bajo soberania británica.

Esto representó un revés para Milei, quién mantuvo una ilusión de que su principal aliado global pueda apoyar a Argentina en su histórica lucha por la sobernia de Malvinas y una mala interpretación de un interés estrátegico cuando Estados Unidos vio a Argentina como un socio clave para frentar la influencia China en el Atlántico Sur, lo que llevó a Washington a ser más empático con Argentina, sin reconocer la sobrnania de manera formal.

Después de los dichos de Marco Rubio, Estados Unidos mantiene una posición de Neutralidad «funcional», posición que mantuvo desde 1982, antes del estallido de la guerra en Malvinas cuando Alexander Haig medió entre Margaret Thatcher y Leopoldo Galtieri para que ambos paises aliados de Estados Unidos no lleguen a un conflicto pero luego del fracaso de la mediación de Haig, llevó al entonces presidente, Ronald Reagan decidió apoyar logistica y militarmente al Reino Unido porque no queria que su principal aliado estratégico se viese derroada en una guerra que daria lugar a un debilitamiento de la alianza estratégica y luego del rechazo de la aplicación del TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca), donde Estados Unidos argumentó su rechazo diciendo que Argentina no fue atacada, sino fue quién comenzó el ataque militar y no aplicaria dicho tratado por ser una disputa de soberania preexistente.

Luego de 1982 hasta la actualidad, Washington reconoce que existe una disputa por la soberania pero admite que la administración de facto británica y no toma partido, por lo que insta a ambas partes a llega a una solución negociada.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Tendencias