Junín: El bastión del interior

¿Por qué el peronismo no gana en Junín?

Desde el retorno de la democracia en 1983 en la ciudad bonaerense de Junín nunca ha gobernado el peronismo. Este artículo propone una posible explicación de tal fenómeno a través de un análisis socioeconómico. 

Históricamente el Partido Justicialista se ha caracterizado por ganar elecciones. Con un perfil claramente orientado a los votos, el peronismo ha gobernado la mayoría de las veces en todos los niveles de gobierno a lo largo y ancho del territorio. Sin embargo, existen excepciones. Una de ellas es el caso de la ciudad bonaerense de Junín. Desde el restablecimiento de la democracia en 1983 hasta la fecha los juninenses han elegido como intendentes a candidatos no peronistas. En efecto, entre 1983 y 2003 gobernó el radical Abel Miguel, entre 2003 y 2015 hizo lo propio el primero radical y luego renovador Mario Meoni y desde 2015 hasta 2023 -por lo menos- habrá gobernado Pablo Petrecca por el PRO. 

Consistentemente durante 10 elecciones el peronismo fue derrotado en las urnas, hecho cuanto menos llamativo. Este artículo propone explicar tal fenómeno a través de la aplicación de la hipótesis desarrollada por el profesor en ciencia política Noam Lupu y por la politóloga Susan C. Stokes en su artículo sobre las bases sociales de los partidos políticos en Argentina. Dicha hipótesis correlaciona nivel socioeconómico con tipo de voto. En resumidas cuentas, los autores sostienen que, en tiempos normales (si es que existe eso en Argentina), a menor nivel socioeconómico predomina el voto peronista, mientras que a mayor nivel socioeconómico prevalece el voto no peronista. 

Durante épocas de fuerte crisis, léase 2001, la hipótesis pierde valor explicativo, dado que la correlación se diluye. Sin embargo, tomando el período 1983-2019 en su conjunto, la correlación se mantiene estable, con el partido radical -y luego el PRO, solo o en alianza con la UCR- representando a las clases media y alta en contraste con el partido peronista, favorecido por los obreros y las clases bajas. Por supuesto, se trata de tendencias. Pero tendencias firmemente establecidas y con un valor explicativo alto. Esta hipótesis ha sido ampliamente corroborada en el Aérea Metropolitana de Buenos Aires, pero poco probada al interior de la provincia. Este artículo es un primer paso en ese camino.

El gráfico 1 es una representación de lo adelantado: el peronismo nunca ha ganado la intendencia en el partido de Junín. Ya sea en épocas de crisis de la UCR (1987, 1991, 2003), en derrotas provinciales abrumadoras del polo no peronista (1991, 1995, 2007, 2011), siendo oficialismo u oposición en otros niveles de gobierno, con el peronismo dividido o unificado, la intendencia juninense se ha repartido entre radicales y cambiemistas. Habrá quien objetará que desde 2007 no puede considerarse a Mario Meoni como radical. Si esto es cierto, igual de cierto es que tampoco se lo puede considerar kirchnerista o peronista en este período, puesto que en sus mandatos de 2007 y 2011 construyó su poder político en oposición a estas fuerzas.

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires. El porcentaje de votos es calculado sobre el total de los votos válidos. Solamente son tenidas en cuenta las dos fórmulas más votadas para candidatos peronistas y no peronistas.

Teniendo en cuenta los datos del gráfico 1 puede pensarse que el votante juninense es un cortador serial de boleta, que ha elegido históricamente intendentes no peronistas, pero que ha acompañado -como el resto de la provincia- con el voto peronista para gobernador y/o presidente en la mayoría de los casos. ¿Esto es así? El lugar común en la disciplina es decir que es complejo, pero en Junín puede que no tanto. 

El gráfico 2 ilustra lo anteriormente expuesto. Incluso con el arrastre que podría esperarse de una elección provincial y nacional muy favorable al Frente de Todos en las elecciones generales de 2019, Cambiemos retiene la intendencia. Y aún más, Cambiemos gana en Junín la elección tanto para gobernador como para presidente. A contramano de la mayoría de la provincia, Junín vota consistentemente con su tendencia, es decir, vota no peronista.

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Cámara Nacional Electoral y la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires. El porcentaje de votos es calculado sobre el total de los votos válidos. Solamente son tenidas en cuenta las dos fórmulas más votadas en cada categoría.

Al respecto del voto no peronista resulta interesante abordar la siguiente pregunta: ¿cómo se explica que Pablo Petrecca bajo la etiqueta del PRO haya sacado poco más del 2% de los sufragios en las elecciones para intendente de 2011 y que cuatro años más tarde ganara la intendencia por Cambiemos con un 41,87% de los votos? Si la hipótesis planteada es cierta, el crecimiento abrumador del cambiemista Pablo Petrecca se debe a una disponibilidad de voto no peronista. En efecto, al volcarse el antes radical Mario Meoni hacia el Frente Renovador -espacio filoperonista del ex kirchnerista Sergio Massa-, el votante no peronista se quedó sin un referente claro. Consumada la alianza del PRO con la UCR, sumada a una gestión discreta de Meoni, Petrecca pudo en 2015 aglutinar todo ese voto que había quedado “huérfano”.

A modo de comparación con Junín se tomaron otros dos partidos de la provincia de Buenos Aires: La Matanza y Vicente López. Las razones de esta selección son muy simples. La Matanza se caracteriza por ser un partido con un nivel socioeconómico predominantemente bajo y es una jurisdicción donde desde 1983 a la fecha ha gobernado siempre el peronismo. Vicente López se caracteriza por lo opuesto, siendo uno de los partidos con mayor nivel socioeconómico de la provincia y donde nunca gobernó el PJ. Si bien entre 2003 y 2011 el intendente Enrique García se distanció de la UCR, formando primero un partido vecinal y luego acompañando el movimiento de los “Radicales K”, no puede considerarse a su gestión dentro del peronismo. De hecho, cuando decidió cambiar abiertamente de bando perdió las elecciones frente al candidato del PRO Jorge Macri, algo muy similar a lo que le ocurrió a Mario Meoni en Junín. 

Pues bien, si el voto por peronistas o no peronistas efectivamente guarda relación con el nivel socioeconómico, entonces los indicadores de Junín y Vicente López utilizados para medir nivel socioeconómico deberían parecerse entre sí, a la vez que deberían diferenciarse de los resultados obtenidos en La Matanza. Los gráficos 3 y 4 aportan información al respecto. La elección del censo nacional de 2001 para la construcción de los indicadores responde a que posee la mayor cantidad de datos desagregados por partido y que se encuentra cronológicamente en medio del período analizado.

Fuente: elaboración propia en base a los datos del censo 2001 realizado por el INDEC. La unidad político-administrativa tomada para el análisis es el partido. El cálculo de los indicadores referidos a cloacas, necesidades básicas y salud fue realizado sobre el total de la población relevada en el censo. El cálculo sobre hacinamiento no tiene en cuenta personas en situación de calle. El cálculo sobre nivel educativo no incluye personas menores a 15 años, siguiendo los parámetros del censo. El cálculo sobre ocupación no tiene en cuenta a la población económicamente no activa.

Tal como se esperaba, los indicadores socioeconómicos tomados marcan grandes diferencias entre los casos. Al comparar Junín con La Matanza vemos que, en la primera, una gran cantidad de personas accede a cloacas, se encuentra laboralmente ocupada y posee algún plan de salud, en relación a la segunda. Por otro lado, observamos que una cantidad significativamente menor vive hacinada y cuenta con necesidades básicas insatisfechas en el partido del noroeste de la provincia. Por último, aunque no sea una diferencia tan marcada como en los otros indicadores, los juninenses cuentan con mayor instrucción que los matanceros. Al observar la comparación entre Junín y Vicente López, vemos que los indicadores tienden a aproximarse. Desde ya, Vicente López presenta un nivel socioeconómico más alto. Sin embargo, la distancia entre Junín y Vicente López es considerablemente menor que la distancia entre Junín y La Matanza.

Fuente: ídem gráfico 3. Parámetros iguales al gráfico 3.

Al igual que en Vicente López, bastión del no peronismo en el conurbano bonaerense, Junín ha votado desde 1983 en adelante a candidatos no peronistas para su intendencia. Ajenos a los vaivenes de la política provincial o nacional, inmunes ante la decadencia del principal partido opositor al peronismo (UCR), en ambas circunscripciones se han alzado victoriosos radicales o cambiemistas. Como factor común, los dos distritos poseen niveles socioeconómicos altos, al menos en términos comparativos. Teniendo esto en cuenta, aunque no es posible afirmar que el voto dependa del nivel socioeconómico, si podemos sostener que tiene, a priori, una incidencia importante. 

El respaldo empírico para esta hipótesis, en su aplicación al caso juninense, aún no es concluyente. Pero esta primera aproximación invita a creer que es válido continuar con la investigación, de la cual este artículo forma parte. Es necesaria una mayor recolección de información y de datos sistematizados que permitan un análisis más profundo, de cara a una posible corroboración de la hipótesis planteada. Sin embargo, aún en este estadío incipiente, el nivel socioeconómico se muestra útil para explicar, entre otros factores, cómo votan los ciudadanos en el partido de Junín.

Escrito por

Estudiante avanzado de Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires

Un comentario sobre “Junín: El bastión del interior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .