¡Hola!
La principal noticia de la región es la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro. Fue una elección ajustada, pero el resultado le asegura a Lula un cuarto mandato presidencial. Los detalles de la remontada quedan para En la mesa.
Hay otras dos elecciones para tener en cuenta. En Serbia, el oficialismo sufrió una derrota frente al movimiento estudiantil, una historia que van a encontrar en el menú. Israel, por su parte, celebra elecciones parlamentarias este martes 27 de octubre. Las encuestas anticipan un Parlamento sin mayorías claras y dejan en duda la continuidad de Netanyahu, aunque una eventual alternancia no necesariamente implicaría grandes cambios en la política hacia los palestinos. Retomamos el tema la semana que viene, cuando tengamos un panorama más claro de los resultados.
Por último, vamos a hablar del acercamiento de Corea del Norte a China y de cómo Malvinas terminó siendo tema de conversación entre el primer ministro británico y Donald Trump.
En el menú
Triunfo del movimiento estudiantil serbio
El movimiento estudiantil serbio ganó las elecciones parlamentarias anticipadas del domingo y Aleksandar Vučić reconoció la derrota de su lista, después de más de una década de predominio político. Con el escrutinio oficial todavía abierto, el propio Vučić estimó que la Lista Estudiantil obtendría entre 135 y 140 de los 250 escaños, suficientes para gobernar con mayoría absoluta. La candidatura surgió de las protestas por el derrumbe de una marquesina en la estación ferroviaria de Novi Sad en 2024, que causó 16 muertos y desató una movilización nacional contra la corrupción.
Kim Jong-un viajó a China
Kim Jong-un realizó el sábado una visita sorpresa a la ciudad china de Dandong, a la que llegó atravesando el recientemente inaugurado puente sobre el río Yalu, en su primer viaje a China desde septiembre de 2025. Allí fue recibido por Wang Huning, uno de los principales dirigentes chinos, y visitó un monumento dedicado a los soldados que combatieron en la Guerra de Corea. El puente, cuya puesta en funcionamiento se demoró más de una década, facilitará el intercambio comercial entre ambos países, que acordaron profundizar su cooperación económica.
Burnham apeló a Trump por Malvinas
El primer ministro británico, Andy Burnham, habló con Donald Trump sobre Sea Lion, un proyecto petrolero al norte de las Islas Malvinas que desarrollan una empresa israelí y otra británica, con planes de comenzar a producir en 2028. Argentina busca frenar su avance: inició procedimientos sancionatorios contra al menos 60 personas y empresas vinculadas al proyecto y pidió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar que ordene suspender las actividades. Durante la conversación, Burnham cuestionó las medidas argentinas y advirtió que podrían perjudicar los intereses económicos tanto del Reino Unido como de Estados Unidos.
En la mesa: Lula logró la cuarta
El 7 de octubre, tres días después de la primera vuelta, Lula da Silva admitió ante sus aliados que había hecho la campaña menos organizada de su carrera desde 1989. Flávio Bolsonaro acababa de obtener el 47,03% de los votos frente al 45,16% del presidente, una ventaja de más de dos millones de sufragios. Le quedaban tres semanas para darla vuelta.
En la primera vuelta, el oficialismo había priorizado actos y publicidad tradicional, mientras el bolsonarismo tenía una maquinaria digital más aceitada. Después de la derrota, los aliados más jóvenes de Lula le reclamaron una mayor presencia en las redes sociales. El presidente empezó a grabar videos tipo selfie, sumó dirigentes jóvenes y endureció sus ataques contra Flávio. André Janones reactivó el «Exército do Lula», un canal de WhatsApp desde el que coordinó publicaciones y convocatorias.
Según la consultora Bites, durante las primeras dos semanas del balotaje las cuentas de Lula reunieron unos 111 millones de interacciones, frente a 31 millones de las de Flávio. No se puede traducir directamente esa diferencia a votos, aunque la ofensiva digital coincidió con una movilización callejera que el oficialismo no había conseguido en la primera vuelta. La campaña buscaba atraer especialmente a los jóvenes y a quienes se habían abstenido.
Hasta el domingo, de todos modos, Flávio seguía siendo favorito. Polymarket le había asignado un 89% de probabilidades de ganar el 9 de octubre y, aunque su ventaja se redujo durante las semanas siguientes, todavía rondaba el 80% el domingo por la mañana. Lula empezó a ganar terreno en esos mercados antes de conocerse los resultados, pero recién cerca de las 19, con el escrutinio en marcha, pasó al frente. Los mercados de predicción no son encuestas, pero habían contribuido a instalar la expectativa de una victoria opositora.
El costo de vida, la inseguridad y las denuncias de corrupción habían dominado una campaña particularmente áspera. Flávio buscaba devolverle la presidencia al bolsonarismo después de que su padre la perdiera en 2022 y fuera condenado por intentar impedir la transición de poder. Mientras tanto, los dos comandos acumulaban denuncias judiciales: el PT señalaba una posible interferencia estadounidense y un trato favorable de Meta hacia Flávio; el Partido Liberal acusaba a Lula de utilizar recursos estatales para su reelección. Eran cuestionamientos sobre las condiciones de la campaña, no pruebas de fraude en las urnas.
Durante la votación, una decisión judicial extendió hasta las 19 el horario en las mesas que todavía seguían abiertas, ante problemas de transporte y lluvias. Ambos comandos habían solicitado prórrogas, pero dirigentes bolsonaristas denunciaron una maniobra para favorecer al oficialismo. Tras la derrota, Flávio se negó a reconocer el resultado y anunció que pediría la anulación de la elección.
Lula terminó con el 51,78% de los votos contra el 48,22% de Bolsonaro, una diferencia de unos 4,4 millones. La abstención cayó del 21,08% al 19,21% entre ambas vueltas. Por primera vez desde el regreso de las elecciones presidenciales directas, quien había quedado segundo en la primera vuelta ganó el balotaje.
La remontada le asegura a Lula un cuarto mandato, pero no un Congreso favorable: el Partido Liberal tendrá 121 diputados y 28 senadores. A las negociaciones legislativas se sumará una economía con deuda elevada, tasas de interés altas y nuevas promesas de gasto social que habrá que financiar. Lula volvió a demostrar su fortaleza como candidato, pero el bolsonarismo también dejó claro que puede perder la presidencia sin perder su capacidad de condicionar al próximo gobierno.




Deja un comentario