Moda Sustentable y Slow Fashion

En las últimas décadas, la industria de la moda se ha ocupado y caracterizado en promover el consumo de lo que hoy llamamos fast fashion, una producción constante, rápida y desmedida de ropa siguiendo un patrón de bajos costos y mucho daño colateral. Este artículo busca exponer a su contracara: la Moda Sustentable o Slow Fashion.

Durante la segunda mitad del siglo XX, la tendencia la marcaban marcas como Topshop (1964), Zara (1975) y Forever21 (1984), se convirtieron en la cabeza de la moda fast. Seguidamente, con la masificación de la tecnología y la globalización, el consumo se multiplicó llevando a tiempos de producción elevados. Específicamente, periodos de entrega cortos, cantidad de producción de ropa desmedida y costos sumamente baratos, lo que llevó a la mínima seguridad y erradicación del bienestar de los trabajadores. Tan desmedida la elaboración que se producen 62 millones de toneladas de ropa al año.

Daños sociales y ambientales

Para poder llevar a cabo este modelo, se deben explotar los intermediarios que participan en la cadena productiva. Las condiciones laborales en países como China, Camboya y Bangladesh, son extremadamente precarias, con sueldos miserables y horarios de trabajo ilimitados. Una gran referencia es el documental Máquinas (2016) de Rahul Jain, se puede apreciar la realidad de la industria textil en India. 

Además del desinterés frente al aspecto social y laboral, el daño e impacto medioambiental de la ropa low cost la hace una gran adversaria del planeta. Típicamente, a nivel global, es considerada como una de las industrias más contaminante, es responsable del 20% de los desechos tóxicos que se vierten al agua, y la gran mayoría de esos desechos no son biodegradables, porque más del 60% de la ropa producida es confeccionada con materias primas sintéticas, que pueden demorar siglos en descomponerse. 

En resumen, según el World Resources Institute -WRI-, producir una camisa de algodón consume 2700 litros de agua. Semejantemente, se estima que en la producción de una camisa se emiten entre 2,1 y 5,5 Kg de CO2, sustancialmente las prendas fabricadas en poliéster son las que mayores emisiones generan. “The True Cost” es un documental que explora los daños de la industria revelando que el 85% de los trabajadores son mujeres, gran parte menores de edad y con salario mínimo, además de las pésimas condiciones laborales.

Slow Fashion como alternativa

Pero se está desarrollando una nueva industria, llamada slow fashion o moda circular, que se antepone a la fast fashion. Su filosofía se apoya en la fabricación de prendas con materiales de calidad, duraderas y atemporales, para que las podamos disfrutar durante el mayor tiempo posible, es una gran alternativa porque privilegia la fabricación artesanal y sostenible, que son las características principales de este modelo lento. Ayuda a moderar el impacto medioambiental de la industria de la moda y propone nuevos modelos de negocio que priorizan el aspecto social y medioambiental. Es una gran forma productiva que favorece a nuestro consumo e incentiva a la sociedad a tomar conciencia de su consumo en vestuario. Algunas marcas slow fashion existentes son Patagonia, Pact, Sézane, ABLE y propiamente de Argentina podrían ser Get Wild, Luma Baez y Alkimia Textil Ancestral entre otras.

Movimiento social

El movimiento slow fashion surge como la contraparte del vertiginoso movimiento fast fashion, porque rechaza la producción masiva y se inclina a las prendas hechas para durar y producidas de una forma sustentable. Es un movimiento social, porque los consumidores también tienen parte y responsabilidad en el consumo, fundamentado en que la sociedad mueve al mercado y si desaparece la demanda, desaparece el producto. Para contribuir a esto, los consumidores podrían optar por marcas que implementen métodos ecológicos y éticos de producción, los cuales utilizan materiales sostenibles. Además, prestar atención en que las marcas a las que accedas respeten los derechos de sus empleados y productores, a través de salarios y condiciones de trabajo justas. También, elegir prendas de calidad y atemporales, porque les puedes dar un uso más prolongado y evitará que deseches artículos. 

Martine Nieuwenhuis, co-fundador de Good Brand Guru, una red que permite el intercambio de conocimientos y la colaboración entre profesionales y empresas de moda sostenible, dijo: “hacer que la industria de la moda sea más sostenible es una responsabilidad conjunta”. Para ello se “requiere tanto la resolución de las empresas individuales para comenzar a tomar medidas a su manera como una apertura para colaborar con el fin de enfrentar los complejos desafíos que enfrentamos juntos”, destacó. 

Marcas vanguardistas en movimientos sustentables

Con respecto a la moda sustentable y a las marcas que están tomando acción, una de ellas es Gucci, quien sacó su nueva campaña sostenible llamada “Off the Grid”, donde satisface las demandas de los consumidores que exigen sostenibilidad y conciencia para sus prendas. Esta marca optó por materiales reciclados, veganos, orgánicos o sustentables certificados. 

La moda necesita ser más sustentable y estas son más marcas que apuestan a esta propuesta. Una de ellas es Adidas. Con un material llamado micelio, lanzó su versión más sostenible de la silueta Stan Smith, Mylo. Para obtener sus fibras, utiliza una técnica de agricultura vertical de vanguardia en un laboratorio controlado en donde el MYLO tarda menos de dos semanas en crecer. 

Otra marca es The North Face. Esta busca salir a la luz como una marca sustentable y así es como lanzó su colección Time For Change Sustainable Collection 2021, que conjunta varias decisiones, las cuales acercan cada vez más sus productos hacia la sustentabilidad. La colección consta de productos eco sustentables hechos con botellas de plástico recicladas. Además, anunció recientemente su compromiso medioambiental, declarando que todos sus productos están realizados con materiales reciclados para 2025.

Un último ejemplo es Aldo, con su impronta sustentable la marca reconoció que el 77% de sus consumidores consideran crucial la sustentabilidad en la producción. Gracias a estos resultados crearon una colección realizada con materiales que cuidan el planeta. Entre ellos, su tecnología llamada CleanStep, se destaca. Este es un material compuesto en un 50 por ciento de biomasa de algas que ayudan a limpiar y filtrar el agua contaminada y tiras de poliuretano. 

Tratado de moda sustentable con la ONU

La ONU Medio Ambiente, además de ayudar a la industria de la moda en su transición hacia una economía baja en emisiones, es la autoridad ambiental líder en el mundo. Varias empresas internacionales y diseñadores de moda que promueven la sostenibilidad junto a la ONU Cambio Climático y el Ministerio de Medio Ambiente de Italia, organizan regularmente un desfile de moda alternativo llamado Green Fashion Week, para promover este cambio en el mundo. 

Como la ambición para abordar el cambio climático en la industria de la moda es creciente, una iniciativa de colaboración llamada UN Alliance for Sustainable Fashion (Alianza de las Naciones Unidas para la moda sostenible) entra en juego. Está diseñada para promover proyectos y políticas capaces de reducir los impactos sociales y ambientales negativos, convirtiendo la moda en una herramienta para mejorar los ecosistemas del mundo y para implementar los objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Conclusión

Para concluir, es importante conocer los daños reales que causa la industria fast fashion y transformar la atención a alternativas sustentables como es la moda circular, que nace del propósito de seguir disfrutando de la moda, pero de una forma más amigable con el planeta y la sociedad, además de respetar los tratados propuestos por la ONU. Es tu oportunidad para comprometerte con un proyecto social a largo y corto plazo que te beneficiará indudablemente y a la sociedad que te rodea.

Slow Fashion es la prometedora alternativa a una problemática que causa hoy la industria de la moda. La propuesta Fast Fashion además de ser la segunda más contaminante al medioambiente también perjudica a la sociedad, por eso la Moda Circular propone soluciones a estas problemáticas; desde la propuesta de ética laboral hasta la erradicación de la contaminación.

Escrito por

Estudio Economía Empresarial en la Universidad Torcuato Di Tella. Mi campo de interés recae en la economía relacionada con la sustentabilidad y ecología; Economía Circular.

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