El caso judicial que involucra a Cristina Fernández de Kirchner no es un hecho aislado ni una excepción dentro de la política argentina. Muy por el contrario, forma parte de un patrón histórico de causas por corrupción que han afectado a expresidentes y altos funcionarios, con resultados judiciales tan dispares como sintomáticos. Este texto no pretende juzgar la culpabilidad o inocencia de la expresidenta, sino analizar cómo se repite, una y otra vez, un mecanismo judicial marcado por tiempos irregulares, criterios selectivos y consecuencias políticas que debilitan las bases del Estado de derecho.
En las últimas tres décadas, al menos tres expresidentes han sido investigados o condenados por corrupción: Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri. Sin embargo, en ninguno de esos casos se llegó a una condena efectiva y cumplida. El denominador común ha sido la dilación, el archivo por tecnicismos o la absolución por falta de pruebas, aun cuando los procesos contenían elementos comprometedores.
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Carlos Menem, por ejemplo, fue condenado en 2013 por contrabando agravado de armas a Ecuador y Croacia, en una causa que había comenzado en 1995. La Justicia lo responsabilizó por el envío ilegal de más de 6.500 toneladas de armamento. Sin embargo, en 2018 fue absuelto porque —tras 23 años— la Cámara de Casación consideró que se había superado el “plazo razonable” para una condena firme. También fue hallado culpable por el sistema de sobresueldos, pero nunca cumplió pena.
Fernando de la Rúa fue investigado por el pago de sobornos en el Senado para aprobar la ley de reforma laboral en 2000. La causa incluyó la confesión del entonces secretario parlamentario Mario Pontaquarto, quien relató con detalle la operatoria. Sin embargo, en 2013, De la Rúa y los demás implicados fueron absueltos por falta de pruebas. La Cámara Federal confirmó la decisión y el caso se cerró.
Mauricio Macri fue imputado en múltiples causas: el acuerdo con Catar, el espionaje ilegal, y el caso del Correo Argentino, entre otras. En este último, se investigó la condonación de una deuda millonaria de la empresa de su familia con el Estado. La causa lleva años sin resolución firme. En el caso Catar, el juez Daniel Rafecas desestimó rápidamente la acusación por no haberse registrado daño fiscal.
Frente a este contexto, la condena a Cristina Fernández de Kirchner por la “Causa Vialidad”, confirmada por la Corte Suprema en junio de 2025, marca una ruptura llamativa con esa tradición. La sentencia la responsabiliza por irregularidades en la asignación de obras públicas a Lázaro Báez durante su gestión presidencial. Actualmente cumple prisión domiciliaria. Sin embargo, más allá del contenido del fallo en su culpabilidad, lo que genera alarma es la disparidad en la aplicación del sistema judicial y el uso del tiempo como arma política: la confirmación de la condena se dio apenas un mes antes del cierre de listas para las elecciones, en las que la expresidenta evaluaba competir.
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El problema no es solo la sentencia en sí, sino lo que revela del funcionamiento institucional: una justicia que opera con doble vara, que se activa con celeridad o se duerme durante décadas, según el actor involucrado. Esta dinámica, repetida históricamente, erosiona la credibilidad del sistema judicial y alimenta una percepción extendida de injusticia estructural. La ciudadanía no percibe que la ley actúe igual para todos, y esa brecha es un daño silencioso pero profundo a la democracia.
A ello se suma una dimensión de género, a pesar de muchos, que agrava aún más la escena. ¿Se pondría bajo el mismo escrutinio mediático la ropa o el tono de voz de un expresidente varón? ¿Se cuestionaría su salud mental o se lo atacaría con insultos que remiten a su masculinidad? En el caso de Fernández de Kirchner, lo judicial, lo político y lo simbólico se entrecruzan, revelando también los límites que persisten para que una mujer ejerza poder en la Argentina y en América Latina.
Así, aunque la condena pueda ser legal desde el punto de vista legal y técnico, no necesariamente cuenta con legitimidad plena desde una perspectiva institucional y social. El verdadero problema no reside solamente en determinar si Cristina Fernández de Kirchner es culpable o no, sino en el modelo de justicia que se reproduce: un aparato judicial que castiga selectivamente, que llega tarde o nunca, y que funciona como engranaje de disputas políticas más que como garante imparcial del orden democrático.
En estas circunstancias, muchos argentinos se ven atrapados en un círculo de escepticismo extremo, donde todo se reduce a una lógica de “todo o nada” que alimenta una polarización profunda y desgastante. Se apela aquí a una defensa justa, entendida en su sentido más amplio, que va más allá de un mero cumplimiento formal de la norma legal para exigir equidad, imparcialidad y transparencia en un proceso que impacta no solo en la vida de una persona, sino en la salud democrática de toda una nación.
Porque sin equidad procesal ni consistencia institucional, la legalidad puede transformarse en una formalidad vacía, y la democracia en una promesa pendiente.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD
Las opiniones y perspectivas expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de sus autores y colaboradores invitados. No reflejan necesariamente las posturas institucionales ni las políticas oficiales de Politólogos al Whisky, y no deben interpretarse como un aval o respaldo automático por parte de esta organización.
Fuentes
- La Nación. (2015, junio 25). La Cámara Federal confirmó las absoluciones en la causa por sobornos en el Senado. https://www.lanacion.com.ar/politica/la-camara-federal-confirmo-las-absoluciones-en-la-causa-por-sobornos-en-el-senado-nid1803247/
- La Nación. (2018, octubre 18). La Cámara de Casación absolvió a Menem en la causa por tráfico de armas. https://www.lanacion.com.ar/politica/la-camara-de-casacion-absolvio-a-menem-en-lacausa-por-trafico-de-armas-nid2181894/
- Página/12. (2015, diciembre 2). Carlos Menem condenado por el pago de sobresueldos. https://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-287348-2015-12-02.html
- Rivas Molina, F. (2021, diciembre 1). Procesado el expresidente argentino Mauricio Macri por presunto espionaje ilegal. El País. Recuperado de https://elpais.com/internacional/2021-12-01/procesado-el-expresidente-argentino-mauricio-macri-por-presunto-espionaje-ilegal.html





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