Quedan menos de 40 días para las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) a celebrarse el 13 de agosto del presente año. Año en donde la complicada situación económica ha tenido un papel preponderante en el debate político. Tanto es así que es la primera elección donde participara un candidato que ejerce el cargo de ministro de economía en actividad (Sergio Massa) como también la excepcionalidad de contar con cuatro economistas entre los precandidatos (Horacio Rodríguez Larreta, Javier Milei, Juan Schiaretti y Guillermo Moreno). 

Las PASO definirán que candidato en las respectivas internas será el candidato en las elecciones generales a celebrarse en octubre. La interna entre Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich es la que está demostrando más volumen de fuego entre los precandidatos. En una circunstancia donde la agenda económica del futuro presidente se presenta como una de las principales demandas e interrogantes, consideramos importante dirimir que es lo que propone el espacio (JxC) y cuáles son las diferencias entre sus candidatos.

Perfiles y equipos económicos

Es mencionable la miscelánea de que Larreta, en caso de terminar como presidente, sería el primero en Argentina con estudios en economía. En el mundo occidental, Rishi Sunak en el Reino Unido y Emmanuel Macron en Francia son casos comparables. Larreta también cuenta con una maestría en administración de empresas por la Universidad de Harvard. Siempre se ha definido a sí mismo como desarrollista (concepto usado a la ligera en los últimos tiempos) y ha reivindicado el gobierno del presidente desarrollista Arturo Frondizi, del cual el padre de Larreta fue funcionario.

Es necesario señalar al paso, que dentro del desarrollismo existen ciertas bifurcaciones entre el desarrollismo CEPALINO (proveniente de la CEPAL) que sostiene que el desarrollo industrial y la modernización se tiene que hacer por medio de la colaboración entre el estado y el sector privado, y el desarrollismo Frigerista (por Rogelio Frigerio, pieza fundamental de la presidencia de Frondizi) que buscaba los mismos objetivos pero por medio de la inversión externa como motor principal. Esta última “corriente” es donde se encolumna Rodríguez Larreta. 

Patricia Bullrich, por otro lado, no tiene formación en economía. Es Doctora en Ciencias Políticas y su carrera politica muestra varianzas ideológicas notables entre la izquierda y la derecha. Es destacable señalar que mientras Larreta ha mencionado en ciertas entrevistas (como la otorgada a Alejandro Fantino) que planea tener una actividad activa en la diagramación de las políticas economías, todo indicaría que Patricia Bullrich tomaría un rol más pasivo, centrándose más en el liderazgo político y la toma de decisiones propias del presidente y dejando el trabajo fino a los especialistas.

Ambos candidatos muestran entre sus asesores económicos una tendencia a la ortodoxia, compartiendo fines y discutiendo el cómo. El principal asesor económico de Rodríguez Larreta es Hernan Lacunza, exministro de economía de Mauricio Macri (los últimos 4 meses de su mandato, posterior a la salida de Dujovne) mientras que Patricia Bullrich se encuentra aconsejada por Luciano Laspina, diputado nacional y con una amplia carrera profesional en administración publica, organismos bancarios, consultoría y docencia.

El tercer nombre es el reconocido economista Carlos Melconian, que dirige la Fundación Mediterránea. El mismo mantiene buen diálogo tanto con Larreta como con Bullrich, mientras que ha marcado distancia con Sergio Massa. Su posición respecto al futuro presidente se resume en su última declaración “Si me llaman, voy. El plan está listo”.

Es la macroeconomía, estúpido

Gasto Público

Uno de los puntos de mayor coincidencia entre ambos candidatos, que sostienen uno de los objetivos principales del primer año de gobierno si llegan a la presidencia, será la reducción del déficit fiscal primario al 0%. Significaría un ajuste importante. Esto debido a que si bien el gobierno se encuentra negociando con el FMI para terminar el año con un déficit del 1,9% (el organismo exige 1,5), la mayoría de consultoras señalan que el déficit fiscal del año presente cerraría entre un 2,3% a un 3,5%. Todos los economistas mencionados señalan que dicho recorte de los gastos del estado se hará por medio de cortes en subsidios, burocracia y planes sociales. Es esperable que dentro del recorte se encuentren afectados también los gastos en bienes y servicios y el gasto de capital, y se haga una revisión de las cuentas de empresas públicas deficitarias como Aerolíneas Argentinas. Ninguno de los economistas ha mencionado el aumento de impuestos como uno de los mecanismos para afrontar el rojo estatal. Sin embargo, un aumento de la recaudación como consecuencia del final de la sequía será de mucha utilidad para ordenar las finanzas públicas.

Inflación y Banco Central

Todos sostienen que una de las principales causas de la inflación es la emisión monetaria, ambos candidatos han descartado de forma rotunda el auxilio del Banco Central para corregir el rojo fiscal del Tesoro. 

Hay concordancia en la búsqueda de un Banco Central autónomo e independiente, lo cual puede ayudar a una mayor confianza en la institución monetaria y, por lo tanto, en la moneda. A diferencia de hoy en día, donde el Banco Central funge de facto como un organismo más perteneciente al Tesoro y prestamista infinito del mismo. Para ello, se habla de reformar la carta orgánica del organismo.

El cepo cambiario es de los puntos de mayor polémica, los equipos económicos de ambos candidatos comparten la visión de que es necesario eliminar el cepo para verificar los precios relativos y normalizar la situación de las importaciones y exportaciones. Las diferencias radican en el cómo. Laspina ha mencionado que levantarían el cepo en el primer día con el objeto de dirigirse a un bimonetarismo, donde se convivan la moneda nacional y el dólar como monedas de curso legal. Melconian comparte esa visión, pero es más cauto para otorgar plazos, señalando que no se puede hacer desde el día uno. Punto de similitud con Larreta, que se ha mostrado más hermético en cuanto a la metodología a aplicar, pero que declaro de forma tajante “El que te dice que levanta el cepo el 11 de diciembre es un chanta”. 

El dilema de las LELIQS

Una de las mayores incógnitas es como se va a resolver el problema de las LELIQS. Las LELIQS son deuda a corto plazo emitida por el BCRA que coloca en bancos públicos y privados con el objeto de reducir la circulación de dinero, originalmente surgió como una forma de emitir y reabsorber rápidamente ese dinero con el objeto de que no genere efectos inflacionarios. Sin embargo, la constante emisión monetaria para pagar los intereses de las LELIQS y su posterior reabsorción por medio de más LELIQS concluyo en el resultado actual. Donde es necesario una emisión mensual de 800 millones (0,8% del PIB) mensual para pagar el interés de estos pasivos renumerados (según analistas). En caso de que dichos pasivos no sean renovados por emisión, todo ese dinero no tendría donde colocarse y se sumaría a la oferta monetaria, provocando claros efectos hiperinflacionarios.

Ninguno de los candidatos ni sus cuadros técnicos han dado detalles sobre la resolución de este dilema. 

Otras cuestiones varias 

Importaciones, exportaciones: Ambos candidatos consideran la restricción de importaciones como algo nocivo para el crecimiento, dado que impide a las empresas importar insumos y maquinarias necesarias para la producción. Larreta se ha pronunciado por una apertura más bien gradual, apuntando en que en un principio no se van a importar aquellos productos que se fabrican en el país para no provocar una sangría en la balanza comercial. Otro punto de coincidencia es el pensamiento de una necesidad de exportar más y la búsqueda de nuevos mercados, con el objeto de conseguir dólares para estabilizar la economía. Por ello mismo, ambos candidatos se han pronunciado sobre sacar las retenciones lo más rápido posible, aunque Larreta también señalo que “no se pueden bajar de un plumazo”. Lo relativo al cepo cambiario será determinante en este punto. 

Reforma laboral y tributaria: Todos los economistas y los candidatos se mostraron a favor de una flexibilización laboral con la finalidad de aumentar la cantidad de puestos de trabajo en blanco y reducir el riesgo empresario por juicios y derivados. Sucede lo mismo con la reforma tributaria, considerada esencial para impulsar a la economía. 

FMI: Ninguno de los candidatos se ha declarado a favor de un default. Si se ha mencionado sobre una nueva revisión del acuerdo. 

Inversiones: Una de las apuestas de los candidatos de Juntos por el Cambio son las inversiones. Corolario que encuentra explicación por potencial de la Argentina en materia de energías (litio, vaca muerta, biodiésel, entre otros) en un contexto de valorización de estas como consecuencia de la guerra en Ucrania, que se complementa con otros sectores estratégicos de la economía argentina que se pueden volver atractivos para los inversores si se dan las condiciones económicas. 

En una economía trabada y recesiva como la actual, solo aquellas inversiones con grandes tasas de retorno pueden prosperar (el histórico acuerdo Chevron-YPF es un ejemplo). Por lo tanto, desde JxC se espera que con una macro ordenada, con reglas de juego claras establecidas pensando en el largo plazo, los capitales internacionales encuentren suficientes incentivos para invertir en el país. 

Conclusiones: creando el “capitalismo”. 

Ambos candidatos de Juntos por el Cambio comparten un enfoque económico inclinado a la ortodoxia, contraria a las políticas llevadas a cabo por el gobierno actual. Desde dicha visión, será necesario ordenar el rojo fiscal del estado como primer objetivo. Dentro de JxC por el cambio se ha reconocido en numerosas ocasiones que el problema del gobierno de Mauricio Macri fue ser lapso en lo fiscal y riguroso en lo monetario, negándose a costear el déficit de las finanzas públicas con emisión de moneda, para terminar financiando dicho déficit con deuda pública.

Hoy en días los mercados de deuda están cerrados para la Argentina, dada la situación delicada que enfrenta con un acreedor preferente (FMI). El monetarismo de los economistas de la oposición hace que la opción de la emisión se encuentre descartada. Por lo tanto, la solución al rojo fiscal será el ajuste. El mismo deberá ser estudiado de forma estratégica para no terminar en graves consecuencias sociales y recesivas que puedan dinamitar el respaldo del nuevo gobierno. Alcanzar el déficit 0 significará afectar los ingresos de programas importantes para la actividad económica, como los relacionados con la inversión pública. La inversión pública deberá ser reemplazada por la inversión privada nacional y la inversión extranjera, que deberán fungir como los nuevos motores del crecimiento en una economía con un estado menos presente.

Encontrar la estabilidad monetaria será fundamental en materia de inversiones. La inversión extranjera se verá incentivada con un gobierno que cuente con apoyo popular y estabilidad macroeconómica, dos metas difíciles de conseguir con los indicadores económicos actuales. Lo mismo sucede para la inversión privada interna, dado que para que esta exista debe existir capacidad de ahorro por parte del empresario (para poder invertir) y capacidad de consumo por parte de los ciudadanos, también imposible con una inflación que oscila el 100%. 

Es aquí donde ocurre la principal diferencia entre ambos candidatos. Eliminar el cepo cambiario desde el primer día. La finalidad es compartida, pero la velocidad no. Bullrich piensa que las “reformas estructurales” deben realizarse, desde el primer día, una terapia de shock en términos económicos al estilo de Milton Friedman o Jeffrey Sachs. Larreta y su equipo opinan que esto es demasiado arriesgado. Si bien comparten que la salida del cepo es vital para la economía argentina, dado que el mismo tiene efectos recesivos al impedir la importación de insumos necesarios para la producción y provocar efectos distorsivos en los precios relativos. Sostienen que un shock puede terminar en una situación límite a nivel social que puede dejar al gobierno sin respaldo político para el resto de su mandato (o adelantar el final del mismo inclusive), símil Rodrigazo en 1975.

Una respuesta a «El plan económico de Juntos por el Cambio y las diferencias entre Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich»

  1. Avatar de Monica Sequeira
    Monica Sequeira

    El artículo no es malo pero en cuestiones de forma tiene muchos errores de gramática como la omisión de acentos y el incorrecto punto en los subtítulos, por ejemplo. En cuestiones de contenido no trata el tema crucial del despido de empleados públicos, léase familias que quedarán en la calle. Si lo toca al nombrar el ajuste sobre la ‘burocracia’ le aconsejo que sea un poco más empático porque está hablando de personas que ya están viviendo en carne propia el deja vu vivido en el 2016 con la derecha política.

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