Un mundo en reconfiguración y la crisis ambiental que no da tregua. Panorama de la COP27.

Este domingo 6 de noviembre comenzó, en Sharm el-Sheikh (Egipto), la vigésima séptima Conferencia de las Partes (COP27) y la presidencia egipcia dispuso como lema «Juntos para la implementación«. Durante el evento, que se extenderá hasta el 18, se reunirán más de un centenar de líderes mundiales en el seno de un mapa global convulsionado por fenómenos climáticos intensificados y dificultades globales relacionadas, como la crisis energética, migratoria y de inseguridad alimentaria.

Desde el año 1995, naciones de todo el mundo se reúnen una vez al año en el marco de la COP (Conferencia de las Partes). Esta cita diplomática congrega a los 198 países (las partes) firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Su propósito es claro: concretar acuerdos que obliguen a los países a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

De más está decir que cada reunión estuvo marcada por un contexto determinado. En el caso de la actual reunión, en palabras de Ben Laidler, estratega de mercados globales de eToro, la inversión verde «se ha visto eclipsada este año por los altos precios del petróleo y el rendimiento récord del sector energético«. No obstante, en lo que respecta al lado positivo, la COP egipcia llega tras anunciarse, en junio, el REPowerEU (el plan de la Comisión Europea para poner fin a la dependencia energética de la UE de Rusia), «que elevó el objetivo de las renovables dentro del mix energético hasta el 45% desde 2030«.

Por parte del gobierno anfitrión, ha puesto al frente de la Cumbre a su ministro de Asuntos Exteriores, Sameh Shoukry. Mientras, que su ministra de Medio Ambiente de Egipto, Yasmine Fouad, fue nombrada “coordinadora y enviada ministerial”. Y, en esa dirección, se pretende poner acento africano en la que intentará reflotar asuntos cruciales para los países en desarrollo o vulnerables a los impactos climáticos, como la adaptación, la financiación y pérdidas y daños, entre otros.

En ese sentido, durante los próximos días, un gran número de jefes de Estado, ministros y negociadores, se sentarán a debatir con activistas climáticos, alcaldes, representantes de la sociedad civil y directores ejecutivos. El telón de fondo son reiteradas inundaciones, sequías, temperaturas mínimas y máximas en topes históricos y desastres en varias regiones del mundo. Con lo cual, las dificultades globales comprenden un llamado a redoblar las apuestas al que se añaden evidencias como los reportes como los del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) y el reciente Informe sobre la Brecha de Emisiones 2022. Estos terminan por dejar en evidencia que la diplomacia global resulta insuficiente en su proyección de materializar políticas de adaptación al cambio climático, ni tampoco reducción de las emisiones que afectan al medio ambiente.

¿Quiénes estarán en Egipto?

En esta cumbre se harán presente alrededor de 40.000 asistentes. Entre los principales líderes europeos, tales como el presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Olaf Scholz, la recién elegida primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Además, acudirán la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. Por su parte, Ucrania tendrá un pabellón propio por primera vez en la historia.

Por otro lado, otra figura que estará presente en Egipto será el recién nombrado primer ministro británico, Rishi Sunak. En un primer momento aseguró que no lo haría debido a que tenía importantes compromisos en su país al frente del nuevo Gobierno. La decisión fue muy criticada por activistas climáticos y por la oposición, ya que Reino Unido fue el anfitrión de la pasada cumbre, en Glasgow. En Sharm el Sheij estará además el ex primer ministro Boris Johnson, anfitrión de aquella cumbre.

Otra presencia relevante será la del presidente electo de Brasil, Lula da Silva, que ganó las elecciones hace apenas una semana. Aunque no tomará posesión hasta enero, su presencia en Egipto tendrá un gran peso simbólico ya que ha prometido recuperar la protección de la Amazonia de una deforestación que se disparó con el aún presidente Jair Bolsonaro. Al respecto, se espera que pida una asociación/apoyo financiero para controlar la deforestación en países con selvas tropicales como Brasil, República del Congo e Indonesia, que actualice el retorno del Fondo Amazónico con Alemania y Noruega.

También acudirá el nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro, con una ambiciosa agenda de transición ecológica. Se espera que los líderes progresistas del continente formen un «eje latinoamericano» para empujar hacia una mayor protección del Amazonas y más financiación climática. Por lo mencionado, es importante destacar que para América Latina la cuestión tiene especial lugar, ya que seis de sus países son los más biodiversos del mundo.

Además de los países mencionados, en las primeras tres jornadas subirán al podio Kenia, Pakistán y Colombia, quienes se espera que pidan más fondos para una transición limpia y para pérdidas y daños. También hablará un representante de Arabia Saudita (anfitrión de la próxima cumbre), de Alemania e Italia. Pasado mañana los cuatro líderes más importantes serán los de Francia, Sudáfrica, Barbados y Pakistán, país afectado por las inundaciones y olas de calor extremo al principio de este año. Un agregado de última hora incluirá también un acto de los líderes sobre la Declaración Forestal Mundial.

Las ausencias de la Cumbre, una preocupación mayúscula.

En el itinerario de las intervenciones que tendrán lugar durante la cita climática no figuran los dignatarios de tres países particularmente relevantes para los compromisos con la cuestión. Estos son: Xi Jinping de China, Narendra Modi de laIndiay Vladimir Putin, deRusia, con lo que la Cumbre se quedará sin las intervenciones de los máximos responsables de cuatro de los países más contaminantes del planeta. Otra de las ausencias es la del primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

Por su parte, de quien se tenía algunas inquietudes era del presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Sin embargo, el equipo de la Casa Blanca ha confirmado su asistencia, algo que en un primer momento no se daba por descontado producto de que la cumbre se celebra en los días previos a las elecciones de mitad de mandato en su país.

Por parte de la sociedad civil, una de las ausencias irremediables y más sonadas de la COP27 es la de la activista sueca Greta Thunberg. La activista sueca argumentó que se celebrará en «un país que viola muchos derechos humanos básicos» y el espacio para la sociedad civil será «extremadamente limitado».

Encausar el Pacto de Glasgow para el Clima.

Es de relevancia mencionar que en el COP26 se reactivó enfáticamente el imperio de limitar el incremento de la temperatura media mundial a 2 °C sobre los niveles preindustriales, esforzándose por no superar los 1,5 °C (uno de los objetivos del Acuerdo de París). Y su reactivación se dio por medio del Pacto de Glasgow para el Clima, documento firmado por casi 200 países que, entre otras cuestiones, realizó una mención sin precedentes al papel de los combustibles fósiles en la crisis climática. En ese marco, hizo un llamado a las Partes sobre la aceleración de esfuerzos hacia la reducción progresiva del carbón y por primera vez, estableció de manera explícita dicha expresión.

De esta manera, el mencionado pacto se dividió en las siguientes temáticas: ciencia y urgencia, adaptación, financiamiento de la adaptación, mitigación, financiamiento, transferencia de tecnología y creación de capacidad para la mitigación y la adaptación, pérdida y daño, implementación y colaboración. A su vez, reconoció la importancia de la ciencia para acciones climáticas efectivas, destacó el rol de la IPCC y sus reportes, como también expresó su preocupación sobre los impactos causados por las acciones humanas.

El posicionamiento de la Argentina

En lo que refiere a nuestro país, participará en la COP27 sin la presencia confirmada del Presidente Alberto Fernández ni la del ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié. Por el momento, al frente de la comitiva estará Cecilia Nicolini y la acompañarán funcionarios de Ambiente, Cancillería y otros ministerios.

En ese marco, se hará la presentación del nuevo Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, trabajado con la sociedad civil mediante diversos espacios de participación y consulta, y de la Estrategia a Largo Plazo (LTS por sus siglas en inglés). De esta manera, ambos documentos deberán ser revisados y considerados por todos los sectores de la sociedad. Consecuentemente, serán de suma utilidad como guía respecto al camino a seguir por Argentina hacia los años 2030 y 2050, particularmente en materia de emisión de gases de efecto invernadero.

La antesala, el rol de las ciudades

A pocos días de la celebración de la COP27, se llevó adelante la Reunión de Alcaldes 2022, bajo el lema: «Unidos en Acción«. Esta cita se llevó adelante en Buenos Aires, en el marco de la Cumbre Mundial de Alcaldes del C40 y tuvo como llamamiento liderar las acciones para dar respuesta al cambio climático. Particularmente, se refirieron a la reducción de las emisiones en las ciudades y sus ejes temáticos giraron en torno a la adaptación y resiliencia, mitigación, financiamiento, y gobernanza para la acción climática.

Con lo cual, queda puesto de manifiesto que las ciudades se encuentran encausadas en el compromiso en torno a la acción contra el cambio climático. Este proceder se presenta como imprescindible para el crecimiento económico y como ventana de oportunidad para generar mejores empleos de calidad, diversificar nuestras matrices productivas, y promover un desarrollo más seguro e inclusivo.

Escrito por

Estudiante de Ciencia Política en la UBA. Vivo en Quilmes, apasionado por el deporte, la música y conocer cada rincón de este mundo. Caminando por la senda del Taekwondo y con la cabeza puesta en la realidad internacional.

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