El reencuentro del movimiento feminista y disidente

El fin de semana largo del 7 al 10 de octubre, el movimiento feminista de toda la Argentina se encontró en el 35° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans Travestis, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries en la capital de San Luis, luego de dos años de espera producto de la situación epidemiológica.

El mismo contó con la participación de más de 100 mil mujeres que transitaron el territorio Huarpe, Comechingón y Ranquel y se encontraron debatiendo sobre las demandas históricas y actuales del movimiento feminista en más de 105 talleres, distribuidos en 15 ejes temáticos.

Los Encuentros del Movimiento feminista son los eventos más masivos en nuestro país y probablemente uno de los más importantes. Único en el mundo, se trata de una instancia que hace 35 años se repite a lo ancho y largo del país, y crece exponencialmente en participación y discusión política.

El primer Encuentro Nacional de Mujeres se realizó en 1986, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tras la última dictadura cívico militar (1976-1983). Fue impulsado por un grupo de activistas que, después de participar del Foro de Nairobi de África, decidió retomar esa experiencia de encuentro entre mujeres y lesbianas para convocar al debate colectivo en nuestro país. El eje central del Encuentro fue determinar la situación de las mujeres en Argentina post dictadura y las estrategias para el cambio. A partir de talleres temáticos, alrededor de mil mujeres y lesbianas discutieron sobre identidad, violencia, educación, medios de comunicación, participación política, sexualidad, trabajo, familia, tiempo libre, aislamiento y comunicación, utilización del cuerpo de la mujer, entre otros ejes.

Desde entonces, y cada año y en un territorio distinto al anterior -elegido colectivamente por medio de un grito en un plenario final, donde además se comparten las conclusiones de los talleres- el movimiento feminista continuó encontrándose.

Asimismo, fruto del contexto histórico, los Encuentros levantaron distintas banderas y se hicieron eco de las demandas sociales de las mujeres en particular y del pueblo en general. Ejemplo de ello fue el encuentro del 2001, año en el que el Encuentro también fue escenario de la participación popular que se desplegó en las calles y rutas. 

Porque ante el hambre y la falta de trabajo y la vulneración extrema del derecho a la vida digna, quienes pusieron el cuerpo a los piquetes fueron mayoritariamente mujeres, lesbianas, travestis y personas trans. Muchas de estas identidades, excluidas, se sumaron por primera vez al 16° Encuentro en la Plata, que pasó de tener seis mil concurrentes a convocar más de 10 mil personas, creciendo en debates y en perspectiva anticapitalista y anticolonial.

Con el tiempo los encuentros se fueron fortaleciendo en debates que dieron como resultado la ampliación de derechos como conquista histórica: la ley de Cupo Femenino; la Ley de Violencia de Género; la Ley de Educación Sexual Integral; la Ley de Matrimonio Igualitario; la Ley de Identidad de Género; la incorporación de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer con jerarquía constitucional; la Campaña Nacional por el Aborto, Legal y Gratuito y la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Fueron muchas las discusiones y conquistas alcanzadas por el movimiento feminista nacional, que desde 2015 y producto de la masividad que fue cobrando el feminismo bajo la consigna de Ni una Menos y la explosión de la campaña nacional por el Aborto legal, seguro y gratuito, comenzó a diversificarse e incorporar nuevos reclamos. Además, sumó a las juventudes al debate sociopolítico, dando como resultado que el movimiento feminista se transformó en movimiento de masas.

Lo histórico de este encuentro es que se dio un paso fundamental en discusiones que se venían gestando desde el 33° Encuentro Nacional de Mujeres en Trelew. Estas concluyeron en el cambio de nombre en el 34° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries realizado en La Plata (territorio Querandi) en el año 2019, siendo este último el Encuentro más masivo, ya que contó con la participación de más de 500 mil personas.

La incorporación de Plurinacional fue una demanda y conquista histórica del movimiento de mujeres indígenas, que contó con la resistencia de la línea histórica del Encuentro, quienes en un principio convocaron al Encuentro Nacional de Mujeres en noviembre en San Luis, pero finalmente realizaron participaron del EPM aunque siguen convocando al ENM en noviembre.

El posicionamiento del Encuentro Nacional de Mujeres se funda en que recibieron un pedido de la Confederación Mapuche de Neuquén y el Centro Zomo Newen (Fuerza de Mujer). Esta Confederación, junto al Movimiento de Naciones y Pueblos Originarios en Lucha y comunidades mapuches de Neuquén, se reunieron el 11 de marzo y resolvieron hacer el 14′ Encuentro de Naciones y Pueblos Originarios en octubre, coincidiendo con los 530 años de la invasión al continente indígena, «fecha cargada de un fuerte simbolismo histórico» para ellas y ellos. Por esta razón les solicitaron, mediante nota del 30/3 (que recibieron el 7/4), que «el Encuentro Nacional de Mujeres no se haga en el mes de octubre, de manera de no superponer esfuerzos que irán en desmedro de ambos eventos.» Ante ello, la respuesta del Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No Binaries fue llamar a una reunión, propiciando el diálogo y manifestando que el encuentro seguirá manteniendo las puertas abiertas para la participación de todes.

Más allá de estas discusiones internas y políticas de la Comisión Organizadora y de la mediatización y miedo que sembraron sobre todo sectores de la Iglesia de San Luis, el EPM se desarrolló de manera pacífica, como así lo manifiestan diversas referentas. Raquel Wolansky- periodista feminista de la ciudad de San Luis – manifestó que el Encuentro «se desarrolló demasiado bien para todo lo que se había generado antes, ya que varios de los medios locales se habían dedicado a difundir que veníamos a romper y quemar, los días previos se vivieron con mucha tensión y con fake news», dijo.

Cabe remarcar también que el encuentro se llevó adelante en un ambiente político atravesado por la situación nacional y sobre todo por la situación de San Luis. En ese sentido, la provincia declaró de interés  por la Cámara de Diputados de la provincia. Asimismo, el gobierno de San Luis no solo puso a disposición instituciones públicas para el desarrollo del Encuentro, sino que también apoyó mediante el  Decreto 8773, con una partida presupuestaria de 350 millones de pesos.

Entre las principales reivindicaciones se encontraron: el reclamo de aparición con vida de Guadalupe Lucero y  Tehuel de la Torre, contando con la participación de sus madres – Yamila Cialone y Norma respectivamente- ; el cántico que se hizo presente cada vez que la marcha pasaba por alguna comisaría de la ciudad puntana: “nadie se suicida en una comisaría, a Magalí Morales la mató la policía”; también el EPM se posicionó sobre la situación de las mujeres mapuches de la Lof Lof Lafken Winkul Map, detenidas durante el operativo de desalojo de la localidad de Villa Mascardi, lo que luego concluyó en la elección colectiva de trasladar el próximo Encuentro en 2023 a la ciudad rionegrina de Bariloche, más allá de los reclamos del movimiento de izquierda de que la sede venidera sea en CABA.

Por último, vale la pena mencionar que un día antes a que inicie el 35° EPM, Elizabeth Goméz Alcorta presentó su renuncia como Ministra del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad (MMGyD) que fue aceptada por el Presidente Alberto Fernández. El desistimiento estuvo fundado en la denuncia de Goméz Alcorta ante el violento accionar de las fuerzas de seguridad que actuaron durante y después del desalojo de la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu, en Villa Mascardi. El incidente fue calificado por la Abogada como una “violación de los Derechos Humanos” y solicitó al Poder Ejecutivo una “respuesta política contundente”.

Ya se anunció que Ayelén Mazzina, militante feminista y disidente, ocupará el puesto de Ministra del  MMGyD. “La Aye” como la llaman sus compañeras, se encontraba al frente de la Secretaría de Mujer, Diversidad e Igualdad del gobierno de Rodríguez Saá. Si bien dicho nombramiento fue aplaudido por gran parte del movimiento feminista, un sector la acusa de haberse mantenido en silencio ante la muerte de Florencia Magalí Morales.

Para concluir, el  35° EPM se trató de un Encuentro lleno de mística, discusión, reencuentro y construcción colectiva de cara a los desafíos que se le presentan al movimiento feminista en nuestro país. El hecho de que haya contado con la participación de los pueblos originarios – quienes realizaron una ceremonia mapuche antes de la Apertura- y que se siga defendiendo el plurinacionalismo y la inclusión de las  disidencias, es un hecho histórico a destacar, y una avanzada en discusión y construcción política.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen exclusivamente a los colaboradores y/o invitados y no necesariamente representan a Politólogos al Whisky

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