Superfusible: presidencialismo atenuado y reforzado

Un fusible cumple con la función de interrumpir o fundir la corriente energética cuando ésta resulta excesiva. En este sentido, representa un elemento que constituye cierta seguridad ante las fallas que podrían producirse en un circuito. Dicha característica se le atribuye originariamente a la figura del Jefe de Gabinete de Ministros en el sistema político argentino, aunque después de las crisis del 2001 y la escandalosa salida del ex Presidente Fernando de la Rúa, el “fusible” no funcionó.

El término Superministro fue otorgado al ascenso de Sergio Massa en reemplazo de Silvina Batakis, ex Ministra de Economía; quién había reemplazado en el cargo 3 semanas atrás a Martín Guzmán, el conciliador de la economía argentina y principal negociador ante el Fondo Monetario Internacional durante el mandato de Alberto Fernández como presidente de la República Argentina. ¿Por qué Superministro?: El ex intendente de Tigre tiene a su mando los ministerios de Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca, incluyendo las relaciones con los organismos internacionales, bilaterales y multilaterales de crédito.

Fue en con la firma del Pacto de Olivos en 1994, y fruto de un subproducto de un proceso de negociación entre partidos mayoritarios (PJ y UCR) que nace la figura del Jefe de Gabinete de Ministros. “Resumiendo algunas de las ideas y concepciones que giraron en torno de la Jefatura de Gabinete puede decirse que: 1) fue percibida como un mecanismo de atenuación del presidencialismo al contraponer al presidente una figura de poder dentro del aparato ejecutivo; 2) en caso de fracaso presidencial, el jefe de Gabinete sería un “fusible” para preservar la figura presidencial y reemplazar al jefe de Gabinete en vez de esperar el derrumbe del gobierno y quizá del régimen.” (Serrafero, 2003). Si bien la función de “fusible” se relaciona con el Jefe de Gabinete argentino, pareciera preciso preguntarse: en un contexto atravesado por crisis económicas, ¿es el Superministro capaz de cubrir la seguridad política de la figura presidencial?

“Adelantando la propia visión sobre las preguntas, se sostiene que será difícil la atenuación del presidencialismo en base a las instituciones de la reforma. Es más, lo que emergería es un presidencialismo reforzado. El presidente continúa con las jefaturas claves: es jefe del Estado, jefe del Gobierno, jefe de la administración pública y Comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. El Ejecutivo sigue siendo unipersonal y el presidente puede nombrar y remover a los ministros a discreción. Ha ganado tras la reforma importantes facultades legislativas, vía decretos de necesidad y urgencia, reglamentos delegados y veto parcial. A su lado aparece una figura subordinada que, más que jefe, es un coordinador del gabinete, su auxiliar o secretario, o quizás una suerte de «superministro» en atención a la estructura burocrática instalada a su alrededor. El jefe del Estado preside el gabinete de ministros y el jefe de gabinete sólo lo hará en ausencia de aquél.” (Serrafero).

El actual JGM Juan Manzur no parece atenuar la corriente política presidencial, tal vez por la magnitud política que acapara la negociación con el Fondo Monetario Internacional en épocas de corridas inflacionarias. ¿Será Superfusible capaz de aguantar la carga?  

Referencias bibliográficas

Serrafero, M. (1999). Presidencialismo argentino: ¿atenuado o reforzado?. Araucaria1(2). Recuperado a partir de https://revistascientificas.us.es/index.php/araucaria/article/view/876

Serrafero,M. (2003).“La  Jefatura de Gabinete y las crisis políticas : el caso De la Rúa ” . Revista SAAP1(2):247‐272.

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