¿Quién tiene mayor responsabilidad en los crímenes de guerra?

El pasado 4 de agosto, Amnistía Internacional publicó un comunicado de prensa titulado “Ucrania: las tácticas de combate ucranianas ponen en peligro a la población civil”. Dicho documento pone en tela de juicio quién tiene mayor responsabilidad en el combate armado entre Rusia y Ucrania. En este artículo revisaremos la investigación realizada por la organización, así como también la responsabilidad de los actos del Estado agredido y el “descuido” por parte de sus fuerzas armadas. 

Según se informa en el comunicado, la causa de esta situación sería que se establecen bases y se operan armas en zonas habitadas por civiles, escuelas y hospitales, lo que genera que los bienes civiles sean objetivos militares. “Estar en una posición defensiva no exime a las fuerzas armadas ucranianas de respetar el derecho internacional humanitario” sostuvo Amnistía.

Siguiendo la definición del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), el derecho internacional humanitario (DIH) es el conjunto de normas que buscan limitar los efectos de los conflictos armados, protegiendo así a las personas que no participan (o ya no participan) en los combates, respetando a la población civil y a los medios civiles. Además de aplicar restricciones a los medios de guerra. En el caso de Ucrania, Amnistía remarca que se debe evitar la utilización de objetivos militares en zonas densamente pobladas, además de avisar en el caso de que un ataque pueda afectar una vecindad.

La organización internacional investigó los ataques rusos en distintas regiones de Ucrania, como el Dombás, Járkov y Mykolaiv. Allí constató que las fuerzas ucranianas se instalaron en edificios civiles, lugares desde los cuales atacaban. En palabras de Amnistía, no se tomaron las precauciones necesarias para proteger a la población civil, ya que estas zonas residenciales no habrían sido evacuadas por los militares ucranianos. En diversos testimonios recopilados por Amnistía en Ucrania, testigos relatan que escucharon fuego saliente y luego fuego entrante. Además, tienen el conocimiento de que los militares ucranianos están ubicados alrededor de sus casas y que presenciaron como distintos armamentos dañaron sus propiedades.

El equipo de investigación determinó que hubo fuerzas ucranianas utilizando hospitales como bases militares, lo cual es una violación al DIH. En el caso de las escuelas, el DIH no prohíbe que se establezcan bases durante el receso escolar, de todas formas, se debe evitar el uso de estas si es que están en las proximidades de casas o departamentos de civiles. Si hay una necesidad militar, se debe advertir y evacuar a la población de dicha zona. En el caso de Ucrania, los colegios se encuentran cerrados para los alumnos desde el inicio del conflicto, pero dichas instalaciones se encuentran en barrios residenciales y fueron atacadas por fuerzas rusas. Las investigaciones determinaron que se encontró actividad militar actual o pasada, también municiones, vehículos y trajes militares en los colegios, además de que no se realizó un aviso o evacuación por parte de las fuerzas ucranianas.

Finalmente, el documento de Amnistía Internacional hace un breve apartado específico acerca de los ataques indiscriminados rusos, relatando que varios fueron ejecutados por armas inherentemente indiscriminadas que se encuentran prohibidas internacionalmente. Además de que la organización aclara que los ataques no están justificados por el hecho de que Ucrania se instale en zonas pobladas. Se deben tomar precauciones en armas, objetivos militares y bienes de carácter civil para poder reducir el daño a los civiles.

Por último, la declaración añade que “los ataques indiscriminados que causaron la muerte o heridas a civiles o dañan bienes de carácter civil son crímenes de guerra”. Podríamos afirmar que se busca diferenciar, por un lado, las acciones militares con responsabilidad internacional de las fuerzas rusas, mientras que, por otro lado, hay una desprotección crucial por parte de las fuerzas ucranianas para con su población al exponerlas al sufrimiento de ataques militares, ubicándose en zonas residenciales.

Ante dicho informe, Oksana Pokalchuk, la jefa de la oficina de Amnistía Ucrania sostuvo que no está de acuerdo con el mismo, también denunció que las pruebas recopiladas estaban incompletas y a causa de esta denuncia, fueron eliminados del proceso previo a la publicación, además de que se hizo todo lo posible para que el comunicado no fuese publicado. Por otro lado, Hanna Maliar, la viceministra de Defensa de Ucrania sostuvo que sus fuerzas están protegiendo dichas ciudades y zonas pobladas de los ataques rusos, que las evacuaciones de civiles se realizaron, aunque muchos se negaron a ir. Además, también agregó que los sistemas antiaéreos deben estar en ciudades, caso contrario las fuerzas rusas “simplemente barrerían sin oposición”. El ministro de defensa de Ucrania, Oleksii Reznikov, también habló sobre el tema, acerca del cual sostuvo que se está cuestionando el derecho ucraniano a resistir el genocidio.

Steven Haines, profesor de derecho internacional público de la Universidad de Greenwich de Londres, sostuvo que es responsabilidad de los militares que se encuentran en el terreno evitar daños colaterales y elegir edificios que serían golpeados sin arriesgar la vida de civiles, en el caso de que dichos edificios sean atacados como objetivos militares legítimos.

Oksana Pokalchuk ha renunciado a su cargo, luego de siete años en la organización, en forma de mostrar su protesta en contra de la investigación realizada. Acerca de esto, sostuvo que el documento es una propaganda rusa que apoyaría las narrativas de dicho país. También Pokalchuk realizó una publicación en su cuenta de Facebook donde dijo “si no vives en un país que ha sido invadido por ocupantes que lo están destrozando, probablemente no entiendas lo que es condenar al ejército defensor”. Por otro lado, Volodymyr Zelensky también habló acerca de la investigación, de la cual sostuvo que no se puede tolerar un informe en el cual la víctima y el agresor, supuestamente, tienen un punto de contacto en sus actos, pero se ignoran lo que hace el agresor y sólo se pone el foro en analizar los datos de la víctima.

Es importante tener en consideración la investigación de Amnistía para evitar sentar un precedente en la percepción de los conflictos internacionales de tal escala, como es el de la guerra de Rusia y Ucrania. Analizar los actos del Estado agredido no debe ser razón para dejar de lado el análisis de los actos del Estado agresor de una forma crítica y amplia.

Escrito por

Estudiante de Lic. en Gobierno y Relaciones Internacionales (UADE)

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