#BlendPolitico N° 10 – El pecado de unos pocos

¿Cómo están? Yo un poco me escapé de la rutina, a veces uno necesita alejarse de todo para tomar decisiones complejas. Ojalá, como siempre, todo pase… Esta entrega va pura y exclusivamente dedicada a Dana, mi compañera, que es su cumpleaños y que la amo. Arranquemo 

La compleja situación internacional puso en evidencia algo: la falta de especialistas en los medios de comunicación tradicionales que puedan sentarse y hablar de Rusia y Ucrania sin tirar burradas. Estoy contento de ver a grandes profesores y colegas en los principales canales, pero la pregunta que me surge es: ¿hace falta que Putin se levante un día y haga una guerra para que los académicos salgan de su cúpula de cristal a hablar con un periodista? 

La verdad es que no, a veces es una culpa compartida y acá muchos deben/debemos hacer mea culpa. Yo me he encontrado charlando con Esteban en Cítrica y muchas veces mis amigos me felicitaban y me decían “loco, yo sé que vos hablás de lo que te gusta pero no te entiendo”. En ese afán que tiene uno de explicar y hablar de lo que le gusta, sumado a la especificidad que se tiene de los temas, muchas veces pasa que la “persona de a píe” mucho no entiende cuando se le quieren explicar las causas o consecuencias de algo.

Por parte de los medios y de los tomadores de decisiones también. La versión simplista de los acontecimientos internacionales, la necesidad de respuestas a interrogantes que no las tienen y el poco margen de tiempo muchas veces hacen que un “especialista” caiga en su propia trampa de querer explicar algo con un claro sentido y, por A o por B, el mensaje va para cualquier lado como remate de jugador de Belgrano.

Con el tema Ucrania, los principales medios se han inundado de grandes profesionales que han empezado giras agotadoras pasando de un canal a otro y a radios y a vivos. Esta maratón (obvio que hay que aprovecharla y mostrarse) generó un debate encarnado en una (a mi parecer) mal intencionada y poco fundamentada nota de Seúl en torno al rol del “académico” en estos medios. De la nota en sí no voy a hablar nada porque claramente me parece ilógico el planteo, pero me sirve como punto de partida. El problema del académico para el autor es la falta de moralidad o comprensión a la hora de explicar algo tan cruel como la muerte. Entiendo el paralelismo en torno a la pandemia, teníamos horas y horas de epidemiólogos que hablaban del Covid y la muerte queda insignificante, siendo una mera consecuencia de esta enfermedad. En la guerra parece lo mismo. 

Pero un especialista, para hacer su trabajo, ¿tiene que mantener la racionalidad a niveles casi escépticos o se le permite comprender los efectos humanos para comprender los sucesos que acontecen en Donbass o Kiev? Acá es donde digo un sincero no sé. Les tiro la pelota a ustedes.

Volviendo al poco entendimiento que hay entre académico, sociedad y político, se habla siempre del divorcio de estos actores y de la Torre de Marfil, que muchas veces se referencia, es algo en lo que a veces pecan/mos (lean a Rachel en Poli que explica muy bien el problema de la Torre de Marfil).

En Escenario Mundial (mi otro trabajo), tuve la suerte de hablar con muchos académicos y, en los ciclos que encaramos con Mariano, hubo una gran interrogante: el rol del académico en la formulación de políticas. La respuesta fue unánime y abrumadora: “existe un divorcio entre academia y políticos”, lean a Bruna en sus conclusiones de la Revista de Escenario que lo explica hermoso. 

¿A qué voy con esto? 

Si existe un divorcio entre academia y política, ¿se puede hablar de una ruptura entre academia y “persona común”? Voy a aclarar el “persona común” antes de que me linchen. Claramente hay personas que les interesa y se ponen a pensar qué pasa en el mundo, pero es una realidad tácita que al general de las personas, si uno le explica lo que pasa en Kiev, estén más preocupados pensando en llegar a fin de mes o qué van a comer en su casa después de laburar. ¡Ojo! No estoy subestimando, solo es el orden de preferencias que cada uno le asigna.

Pero en el caso de una conmoción mundial, el que llega de trabajar quiere saber qué está pasando, por lo menos para charlarlo entre mate y mate con su compañero; y se encuentra con un académico X tratando de explicar algo en tres minutos de aire que se le asignan y claramente, por la complejidad de los sucesos, necesita una combinación entre la simplificación y la rigurosidad para que todos estén contentos. Bueno, a mi parecer no pasa. Como dije antes, es una culpa compartida. 

¿Qué se hace con el espacio en blanco? 

Hoy hice un ejercicio, estuve una hora haciendo zapping en una hora bastante pico del informativo (12pm) en los principales noticieros de este bendito país. Debo admitir que el hartazgo generalizado, sumado a mi falta de atención y a las noticias boludas que se superponen con los carteles de “Último momento”, “Ahora”, “Primero en” me hizo poner a los 20 minutos una transmisión de Twitch del Elden Ring. Si yo, que informarme me interesa, tardé 20 minutos en irme a ver cómo un español mataba un bicho en un juego, no me imagino a quien no le interesa. 

Tomando los datos de una encuesta del año pasado de Monitor Nacional de la consultora Taquion en los cuales se le preguntó a la gente cómo carajo se enteraba lo que pasaba en el mundo, el 32% dijo que lo hacía a través de las redes sociales. Acá es donde voy a dar bombo de que empiecen a seguir gente que sabe de los temas y no que opina. Es muy diferente el personaje de Twitter (el que uso mayoritariamente yo) que quiere enseñar al que opina. 

Siguiendo y buscando el 100% de los encuestados, el 26,9% de los argentinos se informa a través de la televisión. Pero ese 26% mayormente son viejos. Acá viene algo que da para hablar: 6 de cada 10 pertenecen a un nivel socioeconómico bajo. La pregunta que me surge es: ¿informarse cuesta? o ¿tiene relación con lo que dije antes de la “persona común”?

El tercer canal más utilizado para informarse son los portales de internet. Un 23,7% de los argentinos lo eligen. Por último, la radio se mantiene firme en el cuarto lugar con el 12,3%. (Yo soy un fiel defensor de la radio, pero esta es otra discusión). 

Les dejo los gráficos y el informe completo que me gustó: 
Retomando, y para no irme por las ramas, la información es un medio que escasea y, en tiempos donde se vive mal informado y sobreinformado y la urgencia de la primicia es una regla matter para cualquiera, para mí es importante encontrar un equilibrio. Encontrarse dos o tres medios especializados, seguir a los especialistas en Twitter o donde realmente estén con la libertad y, como todo, si querés ir más allá de decir “que loco que Putin quiera tirar bombas nucleares a Ucrania”, sentate y leé. No hay una fórmula mágica. 

Como dije antes y repetí 400 veces, como la culpa es compartida, la solución también debería serlo. Hay nuevos medios, nuevos canales y nuevos actores que le dan relevancia al especialista (mis recomendaciones al último) y por más que uno viva en su torre de marfil, a veces les hacen llegar esos cables con la libertad y una escalera para contar en su vasta experiencia lo que a su parecer pasa en la realidad y ayudan a uno, que es un ignorante consciente a decir “apa! hoy aprendí algo de un crack y no tuve que volverme estúpido razonando”. 

Yo siempre lo digo: escribo para que mi vieja me llame y me diga “yo entiendo más que los otros porque te leo”. Y no es que me esté agrandando y que sea un egocéntrico, pero cuando mi vieja, que es la “más normal de las normales”, entiende de armas nucleares o algo parecido, a mi ya me basta. 

Nos vemos el mes que viene, un abrazo y se cuidan como siempre. 

Mis recomendaciones belicosas y no en tiempos de sobreinformación: Cenital – Escenario Mundial – War of the Rocks – El Boletin de Cientistas Atómicos – CFR – Reuters – Arms Control Association Mi recomendaciones para desestresar: Escuchen a Tomás Rebord, en cualquier medio que el loco aparece porque literalmente está en todos lados. Ayer ví esta película, Hoy se arregla el mundo, aguante el cine argentino papá! No se pierdan todo lo que se viene de Politólogos y su homenaje a un nuevo aniversario del 24M. 

Escrito por

Licenciado en Gobierno y Relaciones Internacionales UADE Maestrando en Defensa Nacional UNDEF Interesado en cuestiones nucleares y Medio Oriente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.