CRISIS EN KIRGUISTÁN: ¿SE PUEDEN ESPERAR CAMBIOS DE RAÍZ?

Por Victoria Enríquez – 29/10/2020

Durante el mes de octubre, Kirguistán ha comenzado a aparecer frecuentemente en distintos medios de comunicación. Esto se debe a que, a partir de unas elecciones parlamentarias fuertemente cuestionadas, estalló en el país una crisis política que no ha sido resuelta a pesar de lograr la anulación de los comicios, la liberación de varios opositores de la cárcel y la renuncia del presidente. ¿Qué está pasando en Kirguistán? ¿Por qué estalló esta crisis política? ¿Cuáles son las perspectivas a futuro una vez que la situación se tranquilice? A continuación se tratará de dar respuesta a todas estas preguntas.

El 4 de octubre se llevaron a cabo elecciones parlamentarias en Kirguistán. Una vez que se conocieron los resultados, comenzaron los problemas. Solamente 4 partidos (cercanos al presidente) de los 16 que se presentaron pasaron el umbral de 7% de votos necesario y consiguieron bancas en el Parlamento kirguiso. Esto provocó una rápida reacción por parte de los demás partidos, que denunciaron fraude en las elecciones acusando al gobierno de compra de votos e intimidación. Además, anunciaron que no reconocerían los resultados.

El 5 de octubre comenzaron protestas masivas en Bishkek, la capital de Kirguistán, donde los ciudadanos se manifestaron exigiendo la anulación de los comicios. La manifestación comenzó siendo pacífica, pero por la noche distintos grupos de manifestantes trataron de ingresar a edificios públicos. La policía intervino pero de todos modos lograron entrar al parlamento, la alcaldía de Bishkek y la sede del Comité Nacional de Seguridad. Así fue como lograron liberar a varios opositores que se encontraban encarcelados, entre ellos Almazbek Atambayev (expresidente con cargos de corrupción y principal opositor del presidente en ejercicio) y Sadyr Japarov (político nacionalista de gran trayectoria con cargos por el secuestro de un gobernador).

El 6 de octubre la Comisión Central Electoral (CCE) anuló los resultados de las elecciones y el Primer Ministro renunció. Al mismo tiempo, el Parlamento tuvo una reunión de emergencia en la que se votó a Japarov como nuevo Primer Ministro, aunque su designación es cuestionada actualmente.

El 15 de octubre el presidente Sooronbai Jeenbekov, quien había perdido casi toda legitimidad, renunció a su cargo declarando que lo hacía para no profundizar la crisis en el país y evitar el derramamiento de sangre. Según la constitución kirguisa, el presidente del Parlamento es quien debe asumir el cargo presidencial ante esta situación, pero Kanatbek Isaev (asumido hacía apenas 2 días) no quiso aceptar el cargo. Por este motivo, Japarov también fue nombrado presidente de manera interina.

Actualmente, se está debatiendo acerca de la fecha para unas nuevas elecciones parlamentarias y presidenciales. La Comisión Central Electoral ha previsto que sean realizadas a comienzos de 2021.

Los sucesos detallados anteriormente demuestran momentos convulsos para el sistema político kirguiso. Los mismos responden a tensiones políticas que datan de hace años, a lo que se suma una larga trayectoria de corrupción y politización del poder judicial en el país. Se espera que los próximos meses sean tensos para Kirguistán, sin embargo, ¿Qué se puede esperar después de las elecciones? Las candidaturas aún no son claras, pero se prevé que Japarov sea uno de los principales candidatos que se oponga a los socialdemócratas (el partido del expresidente). De todos modos, cambie o no el partido en el gobierno, se puede decir que los problemas de Kirguistán no van a ser resueltos con solo un recambio presidencial.

Kirguistán es un país parcialmente libre según el índice de Freedom House (2020). Tiene un puntaje de 38 puntos sobre 100 en cuanto a derechos políticos y libertades civiles en el país. Si bien es, en términos comparados, un país mucho más libre que los demás países de Asia central, el camino por recorrer hacia una democracia que garantice la libertad y protección de sus ciudadanos es muy largo.

Según el mismo informe de Freedom House, la política de Kirguistán está sujeta a la influencia del crimen organizado y las oligarquías económicas. Las élites políticas utilizan los recursos del gobierno para recompensar a ciertos sectores y castigar a los oponentes. Solo por poner un ejemplo, en 2012 se formó una oficina anticorrupción, pero hasta el momento se ha utilizado principalmente para atacar a los enemigos políticos del gobierno. El poder judicial no es independiente en Kirguistán, está fuertemente dominado por el ejecutivo e inundado de causas de corrupción.

Si bien no todo está perdido, dado que la sociedad civil tiene un papel activo y a través de los medios de comunicación y distintas organizaciones no gubernamentales puede generar impactos en el sistema, el recambio presidencial y del Parlamento no va a generar cambios profundos en el corto plazo. Para combatir las tendencias anteriormente mencionadas y avanzar hacia una democracia más plena, Kirguistán necesitará realizar cambios de raíz en su sistema político.

Bibliografía consultada:

BBC News Mundo. (2020, 8 octubre). 5 claves para entender lo que pasa en Kirguistán, la última exrepública soviética en ser sacudida por protestas. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54454659

Freedom House. (2020). Freedom in the World 2020. https://freedomhouse.org/country/kyrgyzstan/freedom-world/2020

Simmons, D. (2020, 20 octubre). Another color revolution fails in Kyrgyzstan. Asia Times. https://asiatimes.com/2020/10/another-color-revolution-fails-in-kyrgyzstan/Umarov, T. (2020, 26 octubre). Who’s In Charge Following Revolution in Kyrgyzstan? The Moscow Times. https://www.themoscowtimes.com/2020/10/26/whos-in-charge-following-revolution-in-kyrgyzstan-a71856