¡Hola!

Esta semana vamos a ver qué está pasando con los aliados norteamericanos que buscan nuevas redes de seguridad. Desde Latinoamérica están mirando a África para profundizar los intercambios comerciales. También hay un nuevo fallo en la causa por YPF. Por último, vamos a ver cómo la experiencia táctica en Ucrania está empezando a ser requerida en el Golfo.

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Alemania y Japón avanzaron en un acuerdo de cooperación militar que facilita el despliegue conjunto de tropas y la realización de ejercicios bilaterales. Ambos países parecen entender que sus desafíos de seguridad —China y Rusia, respectivamente— exigen una respuesta coordinada, lo que sugiere que están perdiendo confianza en Estados Unidos como garante del statu quo.

Foro CELAC – África. Representantes de América Latina y África se reunieron en Colombia en el marco de un encuentro entre la CELAC y naciones africanas, con el objetivo de fortalecer vínculos comerciales, políticos y tecnológicos entre ambos bloques. Uno de los principales impulsores latinoamericanos de esta relación es Gustavo Petro, quien desde que asumió la presidencia de Colombia en 2022 casi duplicó el comercio del país con Argelia, Nigeria y Senegal. De forma similar, Brasil registró un crecimiento sostenido en los últimos años, y junto a México y Barbados ha abierto o está por abrir embajadas en distintos países del continente.

Fallo a favor de YPF. La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York anuló la sentencia que obligaba a Argentina a pagar más de USD 16.000 millones por la expropiación de YPF en 2012. El tribunal concluyó que la interpretación legal previa había sido incorrecta y dejó sin efecto tanto la indemnización como las medidas asociadas, incluyendo órdenes vinculadas a acciones de la empresa. Aunque representa un alivio financiero significativo para Argentina, los demandantes todavía pueden intentar nuevas apelaciones, por lo que el litigio no está completamente cerrado.

En la mesa:La experiencia ucraniana

A más de cuatro años del inicio de la guerra, el conflicto en Ucrania parece haber entrado en una fase de desgaste. Sin grandes desplazamientos de la línea del frente, las noticias giran en torno a ataques y contraataques, frecuentemente con drones, sobre territorio enemigo. El desarrollo de estas tácticas convirtió a ambos países en referentes de un tipo de combate que muchos consideran nuevo.

Esta semana Rusia lanzó nuevas oleadas de drones y bombas guiadas contra ciudades ucranianas como Kramatorsk y Odesa, alcanzando infraestructura civil y causando víctimas, en el marco de una campaña sostenida contra centros urbanos y redes energéticas.

Por su parte, Ucrania respondió con ataques de drones de largo alcance contra territorio ruso, impactando instalaciones clave como el puerto petrolero de Ust-Luga, uno de los nodos más importantes para la exportación energética rusa, donde se registraron incendios y daños operativos.

La experiencia acumulada por Ucrania en estos años le permitió acercarse a varios países del Golfo, que valoran su capacidad para defender infraestructura crítica frente a ataques con drones. Kiev firmó acuerdos de cooperación con Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y ya tiene unos 200 especialistas desplegados en la región. Zelenski también negocia un acuerdo con Jordania enfocado en defensa integrada contra ataques aéreos. A cambio, Ucrania aseguró financiamiento, sistemas antimisiles, cooperación industrial y acuerdos energéticos.

Rusia no se queda atrás. La semana pasada trascendió que Moscú ofreció limitar el intercambio de inteligencia con Irán como parte de negociaciones indirectas con Estados Unidos. Además, servicios de inteligencia europeos alertaron que Rusia prepara una entrega de drones explosivos a Irán, que posiblemente  sea solo la primera. El dato invierte el flujo que marcó los primeros años del conflicto, cuando era Irán quien proveía drones a Rusia. Ahora Moscú estaría,además, ofreciendo asesoramiento táctico sobre su uso. 

Hace cuatro años, cuando estalló el conflicto, muchas personas parecían sorprendidas por la posibilidad de una guerra “convencional” entre Estados. La novedad, además, incluyó la utilización masiva de estas pequeñas aeronaves no tripuladas que hoy son moneda corriente. Hoy en día estos ominosos pioneros encuentran oportunidad de sobra para compartir su experiencia, y a cambio intentar conseguir alguna ventaja.

¡Hasta la próxima semana!

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