Este fin de semana, Argentina vivió las elecciones de medio término, en donde se renovaron cargos como diputados en la mayoría de las provincias y senadores en otras. Estas elecciones no solo sirven para una victoria de cualquiera de los partidos en uno de los tres poderes, sino para dar un panorama de lo que piensa la población sobre este mandato.  Pero nosotros no fuimos los únicos en elegir candidatos, porque el viernes 24 de octubre Irlanda tuvo elecciones para renovar su presidente, en las que resultó ganadora la candidata de izquierda Catherine Connolly, con un 63% de los votos. Aunque el cargo es principalmente ceremonial, la amplia victoria de Connolly, con el apoyo del bloque progresista, fue interpretada como una bofetada a la minoría ruidosa, anti-inmigración y centro-derecha de la isla celta. 

Aunque sea ceremonial este cargo, la presidencia es una influencia en cómo el gobierno parlamentario aboga por los problemas. Si bien hay una renovación, los problemas como la falta de vivienda, resultado aún por el celtic tiger y la crisis mundial del 2008, y la postergada unión de la isla con el norte son aún los que están en el tintero, y esta nueva presidencia debe abarcar en la agenda del poder legislativo.

Si la presidencia es ceremonial, ¿Cómo es el sistema de poderes y quién lleva realmente el timón?

Seguro en el anterior párrafo te estuviste preguntando cómo es este sistema y porque eligen a alguien que es solo de poder limitado. Bueno, te explico brevemente; el presidente de Irlanda es principalmente un jefe de Estado ceremonial con poderes limitados, actuando como garante constitucional y símbolo nacional, aunque posee ciertas facultades discrecionales de gran peso, como enviar leyes a la Corte Suprema para validar su constitucionalidad. El poder ejecutivo real recae en el Taoiseach (primer ministro) y el Dáil Éireann (Parlamento). Ahora bien, ¿Cómo se eligen estos? Simple, una vez elegidos los representantes de las dos cámaras, el partido que recibió la mayoría tiene que formar coalición con alguno de los partidos, luego se anuncia el líder de la coalición, se vota en el parlamento, y una vez elegido se pasa a presidencia, donde se avala la elección. Aunque este paso no hay sorpresas porque la presidencia no debe negarse. En pocas palabras, no se elige directamente.

Anatomía de los candidatos

Sin duda, las elecciones captaron la atención del país del trébol. En esta contienda, tres candidatos se presentaron oficialmente para ocupar el mandato presidencial.

  1. Catherine Connolly 

Connolly, una política de cara conocida, empezó su carrera en 1999 cuando fue elegida para el Ayuntamiento de Galway como candidata laborista y luego sirvió como alcaldesa de Galway, uno de los distritos más importantes del país, de 2004 a 2005. Abandonó el partido laborista en 2007 debido a cómo éste hacía la selección  de candidatos a las elecciones generales, por eso estas elecciones ella fue de manera independiente con apoyo de todos los partidos de izquierda, incluido el Sinn Feinn. 

Connolly, ha sido muy crítica en materia doméstica el poco apoyo gubernamental con respecto a la crisis de vivienda que está enfrentando los ciudadanos, donde lleva a la población joven a emigrar fuera del país y el discurso anti-inmigracion sobre que “Irlanda está llena”, puesto que después de la hambruna donde mató a un millón de habitantes y obligó a migrar a otros dos millones e Irlanda no volvió al número original de habitantes.  También en materia internacional ha puesto críticas hacia la Unión Europea por el aumento del gasto militar en la UE desde el inicio de la guerra en Ucrania, y hacia EE.UU., la UE y Francia por cómo llevaron a cabo la guerra en Gaza. algo controversial en el segundo teniendo en cuenta que Irlanda ha sido de aceptar todas las decisiones que tomaba la UE.

En su propuesta de campaña ha puesto el enfoque en abordar la crisis de vivienda y personas sin hogar y apoyar a los más vulnerables, incluidas las personas con discapacidad. Su programa también incluye la promoción del idioma irlandés y el apoyo a la visión de una Irlanda unida y más igualitaria.

  1. Heather Humphreys

Humphreys, del partido Fine Gael, es una política que ha estado en varios ministerios como el de protección rural y el de justicia desde 2014 hasta principios de 2025. Su carrera comenzó sirviendo como diputada por el distrito electoral de Cavan-Monaghan, al norte de Irlanda.

En su propuesta de campaña, Humphreys, ha querido dar un enfoque Humphreys en el desarrollo y la renovación de la Irlanda rural y el apoyo a las empresas irlandesas a nivel internacional. Se ha comprometido a apoyar a los más vulnerables, prometiendo, por ejemplo, un aumento en las pensiones y prestaciones por discapacidad y también tender puentes entre las comunidades nacionalistas y unionistas de Irlanda del Norte y promover la reconciliación en toda la isla teniendo en cuenta su origen presbiteriano de Monaghan.

  1. Jim Gavin

Gavin representa el Fianna Fail, un partido que representa la mayoría parlamentaria. Actualmente, Gavin se desempeña como director de operaciones de la Autoridad de Aviación Irlandesa, aunque anteriormente fue entrenador de fútbol gaélico y sirvió como militar para las fuerzas militares irlandesas.

Aunque esta candidatura fue técnicamente eliminada de la carrera al mandato por el motivo extraoficial de una nota del Irish Independent que alegaba que Gavin debía 3.300 €  a un antiguo arrendatario, su candidatura aún aparecía en la boleta. 

Los que quedaron en el camino 

Aunque al final de esta carrera había dos candidatas, hubo varios que quisieron participar en la contienda que quisieron participar, Tal es el caso como el ex-boxeador y ahora condenado por violación, Conor McGregor. Aunque su propuesta se basaba en una postura anti-inmigracion y el apoyo de figuras importantes en el marco político internacional como Trump, no logró contar con el apoyo suficiente para la candidatura. Otro que también quedó afuera fue Bertie Ahern, un político que estuvo como Primer Ministro (Taoiseach) entre 1997 y 2008, fue una importante figura para el Good Friday Agreement, pero controversial en el desplome de la economía al final de su mandato. Este mismo no logró contar el apoyo de su propio partido.

Connolly, la gran ganadora ante poca participación

Con el 64,7% de los votos, Connolly se convirtió en la gran ganadora de las elecciones, derrotando a su contrincante Heather Humphreys, que obtuvo el 28,2%.

Estas elecciones si bien fueron habladas, no fue así la cantidad de votantes totales, se estima que el 46.3% fue a votar, muchos de estos sugieren por la falta de representantes para la derecha.

Con los problemas de Irlanda ¿Qué sigue para Connolly?

Habiendo ganado las elecciones, muchos expertos sugieren que va a suceder el legado de Higgins, pero otros aseguran que será mucho más crítica y tajante hacia el Taoiseach y el Dáil Éireann y mucho más dado que en sus comienzos fue totalmente opositora del Fianna Fail (Partido que lideran estos cargos) y también que ejerza poder de influencia para lograr sus propuestas a cabo.

Los problemas de Irlanda como la crisis de vivienda, el poco acceso a la salud mental y la emigración de la población joven a destinos como Australia aún están en la agenda política y Connolly debe ejercer peso para resolverlos y no hacer la vista gorda solo porque su cargo sea “de cuestión ceremonial”.

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