¿Cómo dicen que les va?. Hoy quiero hablar de un tema que da para hablar y debatir un montón. Pero un montón. Creo que con el estreno de Barbie, que si bien fue una película que me divirtió, podemos charlar de cómo las películas hoy en día tienen un exceso de corrección política e incluso hay películas (las de Marvel entre muchas franquicias), que son muy obvias en querer abarcar todo el espectro sociocultural de hoy en día. En querer dar un mensaje político de nuestra cultura. Sí, se me viene esa escena de Endgame a la cabeza.
El arte siempre sirvió y sirve para poner el foco sobre problemas de nuestra sociedad. Para empezar a tener una conversación que nadie quiere tener. En temáticas más comunes, los cómics de superhéroes siempre tuvieron un gran subtexto político, y muchas veces de manera muy textual; por ejemplo, el Capitán América fue creado como reclamo de la propaganda militar, participó en la Segunda Guerra mundial e incluso le dio una buena piña a Adolf en su primera edición; Superman con los inmigrante, alguien que busca un nuevo hogar en un país extranjero, un héroe que lucha por la libertad, la justicia y el estilo de vida americano. Y que su principal enemigo es un empresario supervillano que quiere dominar el mundo; también los X-Men son una alegoría de la lucha por los derechos civiles y de la discriminación sufrida por sociales como LGBTIQ.
Incluso casos como Star Wars, inspirada en la guerra de Vietnam con fin de criticar el Imperialismo Norteamericano dicho por el mismo George Lucas. Trata sobre un grupo de rebeldes que lucha contra el imperio. Si la sutileza es tan suave como una nota de crónica.
Entonces, porque, si desde sus inicios estas franquicias tienen estos subtextos o mensajes directos sobre problemas sociopolíticos, ahora hay un sentimiento de que todo está politizado?. Queda claro que los movimientos “Woke” no inventaron nada de esto. Pero, sin embargo, los hechos están más que claros.
El internet ha logrado que en cuestión de segundos, tengamos acceso no solo a dar nuestra opinión, sin conocimiento alguno, sino también a que frases o dichos de los actores o directores de las películas se vuelvan viral y esto termine por afectar tanto a la película como a la gente involucrada.
Creo que donde más se nota, es en la carrera por demostrar quién es más inclusivo, desde Capitán América, afroamericano, América Chávez (ya el nombre dice algo), primera heroína, latina y lesbiana, pasando por Albums Dumbledor gay, o las malas críticas de Buss Lightyear sobre una relación lésbica. Y los ejemplos podrían ser muchísimos más, está plagado en pantalla la cantidad de inclusión sociocultural que hoy tenemos en día. Y en cierto punto eso está buenísimo, tiene que ser así, pero pienso que esta politización de la cultura se fue un poco de las manos. A mi entender la cultura woke es dañina porque limita y el propio discurso de esta cultura termina por contradecirse. Esta cancelación de los artistas, porque “ofenden” a cierto grupos sociales, ha hecho más daño que beneficios y creo que donde se puede ver de gran manera es en los comediantes, ya que un standupero no pueda hacer comedia negra por miedo a que sea cancelado por ofender a cierto espectro sociocultural. Habla de donde estamos parados como sociedad.
A mi entender la comedia es un gran identificador de los problemas de este mundo, no hay nada más genial que poder reírse de desgracias e injusticias. La diferencia, considero, esta es en el contexto, una cosa es un comediante en un teatro, otra cosa es una persona detrás de una computadora escribiendo algo ofensivo por el simple hecho de ser ofensivo. Ahí ya nos metemos en otro debate que es sobre la “intención”. Pero la solución a alguien que es “woke” y quiere cancelar a alguien que lo ofendió, le diría que si la película no le gusto o el chiste no le gusto, siempre está la opción de levantarse e irse. Querer impedir que cierto artista deje de hacer su obra porque uno se sintió ofendido, va en contra de lo que vos mismo querés que se te respete. Bueno me fui un poco de tema… .
Volvamos al tema. Hoy en día la agenda política tiene incluso más importancia que la trama. En 2017, un vicepresidente de MARVEL, David Gabriel, dijo a ICv2 “Lo que he oído es que la gente está harta de la diversidad”. Algo que desató un terremoto, a esto se le sumaron encuestas donde, en EE.UU., revelaron que el 65 % cree que el “despertar empresarial gay” (se habla de “woke”) fue demasiado lejos. Y en Europa, un estudio de la BBC dijo que el 62% de los espectadores piensa que la corrección política es excesiva.
Miren The Boys (Prime), se ríe de la moda de los superhéroes y de cómo todo tiene una mirada comercial, entre muchas otras cosas.
«Estoy en muchas reuniones ahora, donde la gente me dice: ‘Esto nunca funcionará porque no está lo suficientemente woke’», observa el escritor y productor Ash Atalla (“The Office”).
La inclusividad y la diversidad no hacen que un producto cultural sea bueno o malo, pero estas, son cosas buenas que valen la pena. Pero hoy en día esto ya da lo mismo, porque hace tiempo que el debate dejó de girar en torno a la calidad de la obra. Miren Barbie, una película que a millones de personas les ha encantado y a las que no les gusto, no es porque les pareces mala, sino porque consideran que al “hombre lo ridiculizan” o que el film es “demasiado feminista”, y ahí está el hecho, el debate no está girando en torno a si las actuaciones son buenas o la dirección artística es brillante o no. Está girando en torno al rol de la mujer, del hombre, de la cultura.
Y ni hablar del producto. Hoy en día todas las películas venden un producto. Eso no quita lo otro. A mí Barbie me gustó, me parecieron brillantes las actuaciones, la puesta en escena, las canciones, etc. Es una película feminista?. Sí. Me sentí atacado como hombre porque ”ridiculiza” a mi sexo?. En lo más mínimo, de hecho se rio de los grandes clichés de las actitudes de ambos sexos. Obviamente, hay momentos que me parecen demasiado tirados de los pelos o demasiado exagerados, pero hay que entender que es un producto del mundo en el que vivimos. No ser un iluso, pero tampoco ser un delicado de derecha. Como se dice en el mundo de la publicidad: “No hay mala publicidad, solo publicidad”.
¿Ustedes qué piensan?.




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