#PopPurrí Nº8 – Hana Yori Dango: la obra que cambió la cultura asiática para siempre

¡Feliz primavera poliwhiskers! A guardar los cobertores, sacar los medicamentos para la alergia y producir vitamina D como nunca.

Elegí para esta entrega un tema muy especial. Como persona curiosa, nada me pone más feliz que abrir una pestaña de internet y caer en una madriguera de conejo interminable de eventos que no sabía estaban relacionados. Y este año me topé con uno categoría diamante.

El título es una hipérbole, por supuesto. Ninguna pieza aislada puede causar una revolución. Más que pensarlo como la mariposa que con su batir de alas causó un huracán, imagínenlo como una orilla en la que mojar los pies en el océano. Pónganse la malla, que vamos a sumergirnos en Hana Yori Dango.

¿Qué es Hana Yori Dango?

Es un manga (el equivalente japonés a un cómic) escrito e ilustrado por Yoko Kamio publicado entre 1992 y 2008. El mismo cuenta la historia de una chica pobre que asiste a una academia para personas ricas. La misma está dominada por un grupo de estudiantes apodados los “F4”: 4 hijos de las personas más poderosas del país. Ellos atormentan a todo aquel que se les cruce en el camino hasta hacerlos dejar la institución. Un día nuestra protagonista les hace frente … y ellos no esperaban terminar dándole un lugar especial en sus vidas.

Esta obra es el manga shoujo (marketeado para mujeres) más vendido de todos los tiempos, y el #32 en general: hasta 2015, llevaba vendidos 61 millones de ejemplares. Eso es más que Inuyasha, Yu Gi Oh y City Hunter. Es el doble que Sailor Moon, Saint Seiya y Death Note. 3 veces más que Neon Genesis Evangelion, D. Gray-Man y Shaman King. En 1995, se publicaron 1.886 millones de tomos de manga (un 35% de todo el material publicado en el país, si sumamos las revistas dedicadas a este). Haciendo cálculos bruscos, estimé que 1 de cada 230 ejemplares vendidos ese año era un HYD. Sí, así de enorme.

No es extraño que siendo tan acogida, sea la historia responsable de crear muchos de los clichés más típicos de las publicaciones enfocadas al público femenino. Pero no creo que se dedique suficiente tiempo a lo que logró establecer como “norma” más allá de sus páginas. A lo largo de las últimas 2 décadas, numerosas adaptaciones locales televisivas del manga comenzaron a copar las pantallas de Asia. Y aunque todas causaron cambios culturales dispares para sus Estados, ninguno sería el mismo. 

TAIWÁN-CHINA

El nuevo milenio trajo consigo a la primera adaptación para TV de HYD, Meteor Garden. La misma se transmitió a través del canal de aire Chinese Television System entre abril y agosto del 2001. Se volvió un éxito arrollador, y fue transmitida en Indonesia (a través de 4 canales), Filipinas (donde se transmitía durante toda la semana y los fines había repeticiones) y Tailandia. En los 2 primeros, se transformó en la serie de televisión más popular de todos los tiempos.

Pero esto no cambió la industria del entretenimiento. Lo singular de esta serie es que logró instalar la cultura idol en China. A grandes rasgos, y haciendo una generalización brutal, un idol es una figura pública del entretenimiento típica del sudeste asiático. Esta puede cantar, bailar, rapear, actuar, modelar, ser presentador de TV o varias en simultáneo, pero lo que la destaca es la particular relación para-social entre elx famosx y sus fanáticos, caracterizada por la lealtad y una fuerte pasión por la personalidad más que por la obra artística. Aunque este concepto nace en Japón, donde obtiene más reconocimiento y popularidad global es Corea. 

Meteor Garden fue el primer drama (como se denomina a las producciones audiovisuales para TV en Asia) en crear una boy band exitosa. Aunque no tenían formación como cantantes, los actores que interpretaban a los F4 formaron una banda con ese nombre (luego se cambiaría a JVKV por cuestiones legales),y sus fans decidieron apoyarles fervorosamente. La conexión no estaba enfocada necesariamente hacia el material, sino con los actores como sujetos. Para apoyarles, se organizaron para crear clubs exclusivos dedicados enteramente al grupo, que articulaban los esfuerzos individuales para crear una gran fuerza colectiva. Casi de la noche a la mañana, este cuarteto sin experiencia logró llegar a la cima de la industria gracias a la dedicación de sus fandoms (Fan’s kingdom, el Reino de los Fanáticxs). Esto se encuentra muy lejos del viejo modelo meritocrático tradicional, donde graduados universitarios de la carrera de actuación llenaban sus portafolios de trabajos para poder acceder a cierto nivel de reconocimiento. En la actualidad, la puja de los modelos de fama tradicional vs idol es un punto de contingencia espinoso en la industria del entretenimiento, a punto tal de que el gobierno chino ha intervenido imponiendo medidas legales y económicas.

8 años más tarde, en 2009, China realizaría su primera adaptación de HDY. Aunque no una oficial (no se compraron los derechos de la obra) la misma tuvo el poco sutil título Meteor Shower, y estuvo protagonizada íntegramente por idols. Ellos habían sido los ganadores de un show de competencias llamado Super Boy, organizado por Hunan TV, la estación que transmitiría la serie. La misma fue muy criticada por tener demasiada publicidad encubierta, una trama inconsistente y poco desarrollo de personajes… pero fue un éxito rotundo, llevando a sus actores al estrellato y vendiendo millones de productos asociados. 

En 2018, la misma televisora compró los derechos y produjo una versión oficial con el nombre Meteor Garden, que comparte productora con la primera edición de 01’. La misma también fue distribuida en Filipinas, Indonesia y Tailandia. Eso es un cierre de círculo, con moño y todo.

COREA

A partir de los 90’, las relaciones Japón-Corea comenzaron a relajarse en algunos ámbitos, especialmente el ámbito cultural. Más y más productos japoneses fueron ingresando al mercado surcoreano, incluyendo por supuesto al manga. Esto permitió popularizar uno de sus arquetipos más famosos, el bishonen (varón hermoso). Este es un hombre de belleza etérea y andrógina, que suele enamorar a las protagonistas de los shojos. ¿Y adivinen qué título está plagado de bishonens?

La adaptación coreana del manga salió al aire en 2009 a través de la cadena de aire KBS2 y arrasó los ratings, con un promedio de 25% de audiencia. Sus protagonistas se lanzaron al estrellato, y se convirtieron en los rostros de numerosas marcas… sobre todo de cosméticos. La estética de la serie de TV era muy fiel a la de la versión gráfica, por lo que los protagonistas lucían cabellos muy arreglados, pieles perfectas, maquillaje, ropa de lujo con colores, estampados y cortes excéntricos y una cantidad enorme de accesorios.

Debido a su popularidad, muchos coreanos comenzaron a adoptar la imagen de varón hermoso, que en Corea se llama kkotminam, cuya traducción literal es “hombre tan hermoso como flores”. Estos se caracterizan por dedicarle mucha importancia a su estilo y presentación, su apariencia “femenina”, poseer cuerpos lampiños y tonificados, y realizar gestos delicados; por lo que se consideran una versión contrahegemónica de la imagen de masculinidad tradicional.  

Para Tak-Hung Leo Chan, autor de Janus-faced Hana yori dango: Transnational Adaptations in East Asia and the Globalization Thesis, “la ferviente adoración por los protagonistas alcanzó inesperadas proporciones, de forma que los jóvenes surcoreanos comenzaron a prestarle atención al cuidado personal y adoptaron gestos y manierismos de los F4. Imitando su moda llamativa, comenzaron a usar maquillaje y darle excesiva atención a los accesorios”. Este fenómeno llevó a un incremento en las ventas de cosméticos y ropa con colores y cortes tradicionalmente femeninos, como el marinero y los estampados florales.

¿Sabías que hoy Corea es el líder mundial en cuidado de la piel masculino? La demanda del país representa casi un cuarto de las ventas totales mundiales. No solo eso, sino que el mercado doméstico para esos productos crece año a año: sólo entre 2011 y 2017 creció un 44%. Además, 3 ⁄ 4 de los varones surcoreanos realizan tratamientos para la piel o cabello al menos una vez por semana. Y es todo culpa de HYD. Bueno, más o menos. 

Cerrando…

El poder de HYD no termina ahí. La misma ha sido adaptada de manera oficial y no en otros países como Indonesia (2 veces), India, Estados Unidos y Japón; más a una versión a estrenar en Tailandia cuyo trailer hizo estallar las redes sociales. Además, múltiples estudios académicos demuestran que ha hecho olas hasta Iberoamérica (1 y 2, por ejemplo), aunque el título no sea reconocible a primera escucha. Podría dedicarle un paper de la extensión de 17 Annas Karerinas y seguiría careciendo de la profundidad necesaria.

No sé si lo notaron, pero esta edición fue mucho más un “qué” que un “por qué”. Interpretar es una parte importante de la tarea de una politóloga, pero es tan importante saber cómo leer el libro como ser capaz de encontrarlo.

Muy probablemente la próxima edición hable de la industria del entretenimiento chino (aunque si quieren ir adelantando, les dejo este video de Fei de Mandarin Lab), que se encuentra en medio de un torbellino de cambios. Pero si tienen otra idea, el correo de Poli al Whisky siempre está disponible. Cuídense mucho y hasta noviembre!

Noticias de mí para ti.-

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