#SakeMundial N°8 – Se pusieron picantes las cosas en el Vaticano

¡Buongiorno a tutti! Espero que tengan un buen comienzo de semana. Oficialmente, esta nueva entrega de #SakeMundial, la octava por cierto, la escribo como politólogo. La espera llegó a su fin. Un hito para mí. Por otro lado, si bien la consternación y atención mundial está puesta sobre Afganistán, no será objeto de esta entrega abordar este tema. Te comparto un hilo que construyó Facu Saponara para PAW. En ese sentido, estaremos bien pendientes de cómo serán los próximos pasos del nuevo gobierno talibán. Dicho esto, pasemos a los temas de hoy.

En primer lugar, vamos a la minúscula pero sustancial Ciudad del Vaticano, donde hace días fue noticia una diligencia titulada “Il Papa-Città del Vaticano-Piazza San Pietro in Roma” (El Papa-Ciudad del Vaticano-Plaza de San Pedro en Roma), identificada en el centro de clasificación postal de Peschiera Borromeo. ¿Qué contenía? Plomo. Si, literalmente contenía tres balas de 9 milímetros. Naveguemos sobre qué incomodidades pudo despertar el accionar del vaticano para que suceda.

En segundo lugar, saltamos el charco hacia el Caribe. Más precisamente, en El Salvador, para hablar de su presidente, Nayib Bukele. En el 2019, con 37 años se convirtió en el mandatario más joven de la historia en asumir el cargo y se autodefinió en sus redes como el “El presidente más guapo y cool del mundo”. A la vista de la opinión pública, se lo caracteriza como un estratega moderno, cómodo en el modelo comunicacional del siglo XXI, pero cuyo ejercicio del poder presidencial despierta la atención y preocupación de la comunidad internacional.

Por último, cerramos hablando del país cuya bandera tiene una hoja de arce roja. El domingo pasado su primer ministro, Justin Trudeau, sacó su impetuosidad y convocó a elecciones anticipadas para el próximo 20 de septiembre. Su reelección en el año 2019 lo dejó sin mayoría absoluta en el Parlamento, por lo que pondrá su exitosa gestión sanitaria de la pandemia como empujón necesario para aspirar a recuperar la mayoría en la Casa de los Comunes.

Se pusieron picantes las cosas en el Vaticano.

Hace unos días, Carabineros de la provincia italiana de Milán interceptaron una amenazante carta dirigida al papa Francisco con tres balas. La carta fue enviada desde Francia y el destinatario estaba escrito con bolígrafo, pero apenas legible, aunque se podía identificar la dirección de destino. Ello despierta un gran interrogante, casi sacado de una novela: ¿Quién amenazó de muerte al papa Francisco? Los indicios se inclinan a evidenciar la fuerte pugna que existe en el seno del Vaticano tras el anuncio de abrir un juicio para revelar los secretos de las millonarias cuentas, paraísos fiscales y excesos que implican a altos jerarcas de la Iglesia. Un hecho de suma trascendencia para semejante institución.

En el 2013, momento que nuestro Jorge Mario Bergoglio fue nombrado papa, el primero del hemisferio sur, muchos decían que así como Juan Pablo II había sido designado bajo la misión secreta de acabar con el comunismo, a él le habían encomendado “barrer la casa de Dios”. Un desafío no menor, ya que el descenso de fieles en la última década tuvo que ver, en gran parte, con la corrupción y la pederastía de la que se acusa a la Iglesia. Por lo que, una vez convertido en sumo pontífice, se encargó de dar espacio a la lucha de poder en el interior del Vaticano. En el 2020, año pandémico, 89 operaciones financieras fueron tildadas de sospechosas, cifra más alta desde que se lleva adelante la investigación. Lo que, inevitablemente, le ha traído altercados y el disgusto de varios de los miembros del Vaticano, como por ejemplo con el cardenal Angelo Becciu, quien junto con otros nueve miembros fueron llevados a juicio por cargos que incluyen malversación, blanqueo de dinero, fraude, extorsión y abuso de poder. En el fondo, lo que tendrá que determinar este tribunal conformado por Francisco es si existe una red liderada por jerarcas de la Iglesia que por años han desfalcado las millonarias cuentas del Vaticano. Hay espionaje, luchas intestinas de poder, paraísos fiscales, lujos y excesos. Un combo explosivo.

En este sentido, a la luz de los hechos, que sea un tema central del Vaticano bajo el Papa Francisco no solo por primera vez hacer públicas sus cuentas, sino llegar al fondo de la problemática relación entre el Vaticano y sus finanzas resulta un panorama con augurio para mejorar su imagen. Parte de ello se ha desprendido del reciente informe del Comité de Expertos en Evaluación de Medidas Contra el Blanqueo de Capitales y Financiamiento del Terrorismo, que ha visto con buenos ojos el trabajo del Vaticano. Además, otro gran suceso que ha llevado adelante el Vaticano en el 2020 fue abrir los archivos de la Santa Sede para arrojar luz sobre el papado de Pío XII, cuyos archivos se mantuvieron en secreto durante décadas debido a las acusaciones de que no ayudó a salvar a los judíos durante el Holocausto. 

En ese sentido, la búsqueda por lograr hacer visible la hostilidad hacia el enriquecimiento ilícito y el encubrimiento serán de gran determinación al deseo de convertir a la iglesia en un santuario donde poder encontrar un lugar al que acudir y emanar la fe. Esta lucha inédita no debe obviar que a Juan Pablo I lo envenenaron por intentar hacer lo mismo… “el papa de los 33 días”. Su muerte fue un misterio por años y se supo que siempre estuvo rodeada de mentiras que el Vaticano emitió públicamente como verdades. Toda esa historia de conspiraciones se revivió con la amenaza que recibió Francisco en esa misteriosa carta. A pesar de ser uno de los líderes mundiales más queridos y admirados, nadie olvida que el sumo pontífice sí ha generado una especie de cisma en la Iglesia.

Populismo 2.0 en El Salvador.

El mediático presidente salvadoreño, Nayib Bukele, causa furor en el país centroamericano mientras la comunidad internacional observa con cautela un fenómeno que carece de manual. A Bukele, presidente más joven de América, no le agrada recorrer las calles ni los indígenas ni las fotos caritativas. Todo un personaje. Su carrera política incluye la alcaldía de Nuevo Cuscatlán y de San Salvador, ambos cargos bajo la bandera del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional

En este sentido, el mandatario del Salvador, de 39 años, asumió en el 2019 el gobierno encabezando su partido Nuevas Ideas, bajo el compromiso de llevar el país hacia un nuevo y mejor rumbo, apoyándose en su permanente atención de las redes sociales, los sondeos de imagen y la ejecución de una especie de telecracia moderna. Ello le ha servido para romper con tres décadas de bipartidismo,  y transformar de forma drástica el escenario político de un país marcado por la herencia de una sangrienta guerra civil que tuvo lugar desde la década de los 80 hasta 1992, cuando el actual jefe de Estado tenía apenas diez años. Y, en el camino a concretar su ascensión, en febrero de este año tuvieron lugar las elecciones legislativas, donde Nuevas Ideas obtuvo mayoría absoluta de la composición de la Asamblea Legislativa, hasta ese momento controlada por la oposición. 

Su asesor y biógrafo, Giovanni Galeas, describe su figura como la de un líder multifunción capaz de gestionar el destino de su pueblo desde las pantallas. Además, una vez en gobierno, Bukele ha elogiado por redes sociales a las figuras de Hugo Chávez, Fidel Castro y al Ché Guevara.

Pero… No todos están de acuerdo con este renovado liderazgo. Por eso, una de las primeras visitas oficiales que recibió fue de la delegación de Amnistía Internacional, quien enfatizó la necesidad de que el nuevo gobierno impulse e implemente cambios transformadores de derechos humanos para materializar los compromisos internacionales asumidos. Al respecto, han visto con buenos ojos el veto presidencial del decreto legislativo que contenía la Ley Especial de Justicia Transicional, Reparación y Reconciliación Nacional, texto que no garantizaba los derechos de las víctimas del conflicto armado. 

Sin embargo, no se puede omitir mencionar la arremetida contra libertad de prensa y contra periodistas independientes, que se ha potenciado con la victoria electoral de este año. Dicha legitimación ha sido vista desde Human Rights Watch  con gran preocupación. A su vez, el jefe de Estado rompió con el acuerdo con la Organización de los Estados Americanos (OEA), que da vida a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en El Salvador (CICIES). Y, en este cúmulo de acciones polémicas, la Asamblea Legislativa aprobó la destitución de los magistrados constitucionalistas de la Corte Suprema de Justicia y al fiscal general. En síntesis, con esta última medida el gobierno de Bukele podría tomar el control de los tres poderes del Estado.

Lo que nos deja este escenario es que el actual mandatario tiene un feudo con gran respaldo y uno de los índices de popularidad más altos del continente americano, por encima del 70%. Las cifras revelan una habilidad que exceden su actividad tuitera, considerada como canal oficial de comunicación de las medidas de gobierno. Además, sus adversarios cumplieron en reconocer algunos de sus logros durante su mandato, en especial la reducción de la tasa de homicidios, notable en la nación considerada como la más violenta del mundo, así como la política subsidiaria para hacer frente a la pandemia. 

Una cosa se ha vuelto cierta luego de dos años de gobierno: En este terreno, la moneda de cambio es lo cool. Afuera quedan las cercanías ideológicas, la experiencia tecnocrática y hasta los protocolos de comportamiento. Este es el reino de los hombres cool, quienes se sienten dueños de la política y no quieren compartirla. Pero tiene una particularidad, que se puede encuadrar en lo que la académica feminista Rita Segato llama la pedagogía de la crueldad. 

Segato argumenta que la crueldad es un proyecto político que trata de reducir la empatía de la gente y convertir los cuerpos en cosas. Las cosas no sienten. Segato también habla del “dueñismo” de lo político, en el cual ciertas élites políticas no solo se sienten gobernantes, sino dueñas de la política y del país. En este caso, la crueldad complementa la única ideología que tiene este gobierno: lo cool. Esto los orienta en el diseño de sus políticas y toma de decisiones. Por eso, el presidente Nayib Bukele se ha llamado a sí mismo el presidente más cool del mundo.

Viento en popa para recuperar la mayoría.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, quiere hacer valer su gestión de la pandemia. Con ese fin, anunció el pasado domingo 15 de agosto que se celebrarán elecciones federales anticipadas el próximo 20 de septiembre, que debían llevarse a cabo según el cronograma electoral en octubre de 2023. Para ello, el líder liberal visitó a la gobernadora general Mary Simon, que ejerce como jefa de Estado en representación de la reina de Inglaterra y aceptó su solicitud de disolver el 43° Parlamento. 

Esto se produce luego de que, en las elecciones del 2019, a pesar de que Trudeau logró su reelección, el Partido Liberal se hizo con 157 de los 338 escaños de la Cámara Baja del Parlamento, lo que les deparó un gobierno en minoría y, con ello, la ineludible búsqueda de alianzas. Por lo que, con poco más de cinco semanas de campaña, la ciudadanía canadiense sopesará los lanzamientos de cada partido para determinar la capitalización de los logros del partido en gobierno, o bien inclinar sus preferencias y la confianza hacia las fuerzas políticas de en la oposición. 

Haciendo un breve repaso, en el año 2015, su exitoso resultado electoral encabezando el Partido Liberal lo posicionó como un rostro joven al frente del país, luego de casi una década de gobierno del conservador Stephen Harper. Tal es así que el contraste no quedó exclusivamente en las promesas de campaña cargadas de buen augurio, sino que se materializaron en su gestión de gobierno. 

No obstante, el incipiente mito construido en torno a su figura se vino a pique en septiembre del 2019 al quedar rehén de los famosos archivos… Diversas imágenes en las que aparece con la cara y manos pintadas de negro generaron no solo disgusto generalizado, sino que abrieron un debate en torno al blackface (cara negra) o brownface (cara marrón), aplicado casi en la totalidad a una persona de raza blanca para parecer negra. Datan del 2001 y el hombre estaba disfrazado de Aladino durante una fiesta basada en “Las mil y una noches” en la escuela privada de West Point Grey de Vancouver, donde trabajaba como profesor. Por supuesto, dio con un ineludible pedido de disculpas de Trudeau. No obstante, ese mismo año se le acusó de interferencia política en un proceso penal contra la empresa multinacional SNC-Lavalin por corrupción. 

¿Hay más? Si. Ese año otro escándalo involucró a Justin Trudeau y su familia por la cercanía que existe entre ellos y WE Charity, organismo elegido, sin licitación, para la distribución de un programa de becas a cambio de 12,7 millones de euros. En ese contexto, el Comisionado de Ética de Canadá, Mario Dion, inició una investigación para determinar si Trudeau y Morneau habían vulnerado la Ley de Conflictos de Intereses por el contrato firmado. Aún así, logró en el 2019 un resultado no tan estrepitoso para el Partido Liberal, aunque le otorgó a la segunda fuerza nacional, el Partido Conservador de Canadá, una mayor cantidad de bancas.

Según una reciente encuesta de Leger Marketing, el 50% de los canadienses piensa que es hora de que gobierne otro partido. A su vez, están divididos casi por igual en cuanto a si el Partido Liberal de Canadá (26%) o el Partido Conservador de Canadá (24%) son los más capacitados para liderar la recuperación económica pospandémica de Canadá. Un indicio que nos proveen las cifras es que no aseguran que Trudeau tenga posibilidad de recuperar el dominio de la Casa de los Comunes. No obstante, con una gestión elogiable de las medidas sanitarias en comparación con otros países, el gobierno hizo dos grandes anuncios a fines de la semana pasada: uno en torno a aceptar hasta 20.000 refugiados afganos y el otro se trata de un mandato de vacunas para los trabajadores federales y los viajeros aéreos y ferroviarios. Con estas medidas, será determinante el caudal de votos que consigan los partidos de oposición, principalmente el Partido Conservador, encabezado por Erin O’Toole, seguido por el Bloc Québécois y el Partido Nuevo Demócrata.

Bueno, es todo por esta semana. Te agradezco por llegar hasta acá. Antes de pasar a la sección de recomendaciones ociosas, aprovecho este último espacio para comentarte que Politólogxs al Whisky se mantiene gracias al esfuerzo de cada uno de los y las que la integramos, pero también del valor que le ponen nuestros queridos y queridas lectores. Por eso, te invito a que, si tenes ganas, nos ayudes con lo que puedas. te lo vamos a agradecer un montón, va ser de mucha ayuda para seguir creciendo, y, lo mejor, vas a verlo volcado en cada una de las publicaciones y las futuras iniciativas que preparemos para vos. 

  • Recomendación cinéfila: La decisión de Sophie.
  • Recomendación seriéfila: Bloodline.
  • Recomendación documental: SanPa: Pecados de un salvador. 
  • Recomendación literaria: Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano, de Frédéric Martel.
  • Recomendación musical: We Are The Champions, de Queen.

Escrito por

Estudiante de Ciencia Política en la UBA. Vivo en Quilmes, apasionado por el deporte, la música y conocer cada rincón de este mundo. Caminando por la senda del Taekwondo y con la cabeza puesta en la realidad internacional.

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